miércoles, 6 de marzo de 2013

"MI CLAMOR PROFUNDO DE ESTA MAÑANA"

!Dios te bendiga en este bello día!!
Esta madrugada me costó dormir, tenía que levantarme a orar, me arrodillaba y levantaba mis brazos al cielo y clamaba al Espíritu Santo por su presencia; creo que tengo tan sólo 3 horas de haber dormido algo. !Pero estoy feliz!!
Porque sé como bien dice la Palabra de Dios que el que busca haya y el que golpea se le abrirá y sé que ninguna oración vuelve vacia.
Esta mañana después de leer la Biblia y orar, comencé a clamar por la presencia del Espíritu Santo, es un clamor profundo que sale desde mi alma, ojalá pueda contagiarte y allí en donde te encuentres puedas vos también levantar tus brazos y derramar tu oración pidiéndo a Dios que derrame su presencia sobre tu vida y tu hogar.
Escribí estas palabras y te las quiero compartir, son palabras que salieron con profundo clamor desde mi ser y que deseo en este día toque el trono de Dios y la presencia del Espíritu Santo llene mi vida y tu vida en donde te encuentres.



Te necesito Espíritu Santo.
Llena mi vida y mi corazón.
Transforma mi ser en tu presencia.
Oye cada día mi clamor.
Te necesito Espíritu Santo.
Hazme en Tí una nueva mujer.
Sumérgeme en las fuentes de tus ríos.
Y con tu aceite fresco inunda mi ser.
Te necesito Espíritu Santo.
Necesito de tus fuerzas y de tu poder.
Necesito de tu unción cada mañana.
Necesito de Tí para comenzar cada día otra vez.
Porque sin tu presencia yo no existo.
Tú eres mi pasión y mi esperanza.
Eres quien me revela el amor de Dios.
Y me levanta  cada mañana.
Porque sin tu guía no camino.
Y sin tu verdad no sé vivir.
Eres quien me lleva a adorar a Cristo.
Y a través de Él y por medio de tu presencia....
"Hoy soy una nueva mujer!
Te amo Espíritu Santo, llena a cada vida con tu pasión.
Derrama en cada vida de tu bendita presencia.
Sumerge a cada mujer en tus renuevos y en tu amor.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


San Mateo 7:7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.7:8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

Romanos 8:26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

Salmo 40:1 Pacientemente esperé a Jehová,
Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.
40:2 Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso;
Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
40:3 Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.
Verán esto muchos, y temerán,
Y confiarán en Jehová.
40:4 Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza,


Con cariño: Tere

!Qué Dios te bendiga!