lunes, 25 de marzo de 2013

"ME MIRÉ AL ESPEJO..."





Me miré al espejo y ví mi rostro.
Tan cansado por el dolor y la enfermedad.
Había tristeza y amargura.
Como si la duda me quería atrapar.
Me miré al espejo y lloré por dentro.
Tuve mucho miedo al verme así.
Como si los años me estuvieran aplastando.
Y un dolor profundo gritara dentro de mí.
Pero de repente oí una voz del cielo.
Me susurró al oído y me dijo así:
__ Déjame sanarte, quiero y puedo hacerlo
Ven a mis brazos, porque tengo nueva vida para tí.
                                                               
                                                                (Tere)

Amada amiga, esta mañana escribí estas palabras pensando en aquella mujer que está atravesando alguna enfermedad, algún dolor, alguna angustia o algún problema.
Estaba pensando en cómo las dificultades se reflejan en nuestro rostro y en todo nuestro ser.
Entonces recordé las veces que me había mirado al espejo y me veía tan abatida por los dolores y por el temor a la enfermedad y muchas veces a morirme.
Pero como siempre cuento, Dios vino a traerme vida y vida en abundancia gracias a Jesús y hoy mi maravilloso Amado quiere tocar tu corazón y llevarte a vivir una vida bendecida por medio de su Espíritu Santo quien te da la fortaleza y el poder para vencer y levantarte en el nombre de Jesús.

Para reflexionar:

¿Qué está reflejando tu rostro cuándo te mirás al espejo?

*Tal vez cansancio, angustia, dolor, enfermedad, desánimo, etc.

¿Qué refleja tu vida y tu corazón cuándo te mirás en el espejo de la Biblia, la Bendita Palabra de Dios?

*Quizás falta de fe, falta de perdón, incredulidad, temor, opresión, odio, celos, queja, etc.

Hoy es el día que Jesús te está diciendo:


__ Déjame sanarte, quiero y puedo hacerlo


Ven a mis brazos, porque tengo nueva vida para tí.

Salmo 30:2 Jehová Dios mío,
A Tí clamé, y me sanaste.

Salmo 107:19 Pero clamaron a Jehová en su angustia,
Y los libró de sus aflicciones.
107:20 Envió su palabra, y los sanó,

Y los libró de su ruina.

Jeremías 30:17 Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová;

Lucas 11:9 Y Yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
11:10 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.


San Juan 10:10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 


San Mateo 14:14 Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos.

En dónde te encuentres, hoy Jesús te sale al encuentro, Él está viendo tu corazón, Él tiene compasión de tí, y en su nombre toca tu vida y te bendice.
Recibí en este día, la presencia de Dios, recibí tu milagro, ese imposible que llevás dentro y qué te está oprimiendo, dejá a Jesús tus cargas, Él quiere y puede sanarte, Él quiere y puede restaurarte, por el poder de su nombre y por su inmenso amor.

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!