miércoles, 13 de marzo de 2013

"ASÍ COMENCÉ MI DÍA HOY...."

Tomé mi Biblia como cada mañana, anoté en mi lista de oración algunas peticiones que me habían enviado, estuve leyendo entre otros el Libro de San Marcos en el Nuevo Testamento y de repente mi corazón comenzó a latir más fuerte.
En el medio de mi pecho un calor suave me envolvió lentamente, sabía que  la presencia de Dios estaba allí junto a mí en mi cocina acariciando y alentando mi vida.
De repente rendida ante tanta majestad, tuve la necesidad de decirle a mi amado Señor estas palabras:

Déjame besar tus piés en esta mañana.
Déjame rodear tu corazón con mi profundo amor.
Déjame decirte al oído que de Tí estoy enamorada.
Déjame proclamar a los cuatro vientos que eres mi Dios.
Déjame decorar tu corazón con mis alabanzas.
Déjame aplaudir sin para ante tu majestad.
Déjame expresarte mi gratitud mientras viva.
Déjame declararte mi amor una vez más.
Porque de Tí estoy enamorada.
Y no puedo olvidar lo que hiciste por mí.
Diste en la cruz tu vida por mi vida.
Me salvaste el alma y he vuelto a sonreír.
Y si no te confieso este amor que tengo.
Un nudo en mi garganta me ahogaría hoy.
Porque no se puede callar el amor profundo.
Cuando este amor tiene tu pasión.
Mi Señor Jesús de Tí estoy enamorada.
Y te proclamaré y te daré loor.
Y te derramaré mi vida en tu presencia.
Porque espero hoy de Tí como cada día.....
!Qué me envuelvas con tu infinito amor!

Te amo Jesús...te amo con todo mi corazón, te amo por lo que hiciste por mí, te amo por lo maravilloso que sos.

Amado Dios en el nombre de Jesús, mi clamor en esta mañana es que estés levantando a cada vida que está en depresión, en angustia, en dolencia, en enfermedad, en violencia y en profundo dolor.
Padre te ruego que tu Espíritu Santo esté dando vida a cada vida, te lo ruego en el poderoso nombre de tu Hijo Jesús. Amén.

Isaías 53:4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
53:5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados


San Juan 3:35 El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano.
3:36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

San Juan 4:10 Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y Él te daría agua viva.

Apocalipsis 3:20 He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!