sábado, 23 de febrero de 2013

!TE TIENE QUÉ ARDER DE AMOR EL CORAZÓN POR ÉL!!


                           San Lucas 24:32 Y se decían el uno al otro: 
¿No ardía nuestro corazón en nosotros, 
mientras nos hablaba en el camino, 
y cuándo nos abría las Escrituras? 


Mi pregunta en este día es:
¿Arde tu corazón de amor por Jesús?

Te voy a hacer otra pregunta:
¿Qué debés hacer si sentís qué tu amor por Jesús se apagó o se está apagando?


1) Debés volverte  a Dios.

Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe,...

Debés sacar en Cristo Jesús la mirada en dónde te quedó estancada y que no te deja avanzar, ni tener paz, ni gozo y colocarla en Él.

2) Debés identificar el motivo de por qué estás así.

Tal vez tengas:

Falta de perdón:

1 de Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 

Ansiedad:

1 de Pedro 5:7 echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.

Fornicación, adulterio, celos, envidia, mentira, chisme, etc:

Gálatas 5:19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
5:20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,
5:21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. 

Ahora bien: ¿Cómo te quitás todo esto de encima?

Debés de despojarte en Cristo Jesús a  todo lo que te ata, te roba la paz, te enferma, etc. 

Tito 2:12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, 

Tenés que tener en claro que todo lo que sembrás vas a cosechar.

Gálatas 6:7 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.
6:8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.

Debés tener en claro que gracias a Jesús en Él y por Él tenés autoridad para vencer y resistir a cualquier situación, porque todo lo podés en Cristo que te fortalece y en Él sos más que vencedoras.

Si vemos en el Salmo 103: 1-5, el Rey David tenía bien en claro que su alma, todo su ser se tenían que hacer a un lado para que Dios crezca en Él, para así poder recibir liberación, sanidad, restauración y salvación para su vida.

Salmo 103:1 Bendice, alma mía, a Jehová,
Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
103:2 Bendice, alma mía, a Jehová,
Y no olvides ninguno de sus beneficios.
103:3 El es quien perdona todas tus iniquidades,
El que sana todas tus dolencias;

103:4 El que rescata del hoyo tu vida,
El que te corona de favores y misericordias;
103:5 El que sacia de bien tu boca
De modo que te rejuvenezcas como el águila.

En estos cinco versículos están bien representado todo lo que actualmente necesitamos.


1- David le ordenaba a su alma, a sus emociones que se saliesen de su autocompasión, el temor, la duda y la falta de fe y por ende se enfoquen en Dios.
2- David le ordenaba a su interior que adore, alabe y bendiga a Dios a pesar de cualquier situación.
Porque cuando bendecimos a Dios sus beneficios son derramados sobre nosotras.
3- Él sabía que el único que puede perdonar los pecados es Dios; y en ese perdón estamos recibiendo también sanidad integral.
4- Dios tiene el poder para sacarte del hoyo, de la depresión, de la muerte, etc y coronarte de sus bendiciones y abrazarte con su misericordia.
5- David sabía que cuando disponía su corazón para alabar y bendecir a Dios, la queja, la amargura se irían y su boca sería llena por El Esp. Santo.

!Porque cuando nuestros labios y muestro corazón comienzan a alabar y a centrarse en Dios, todo nuestro ser se rejuvenece en Cristo Jesús! ...!Gloria a Dios!!!!

Sí sentís que tu vida y todo tu corazón no arden de amor por Jesús, si sentís que te ata la falta de perdón, o algún pecado, o quizás no puedas creer en todo lo que dice el Salmo 103, en que por medio de Jesús tenés beneficios, tenés sanidad, tenés fortaleza, salvación y paz; entonces vamos a estar orando y dejando que su poder sea derramado sobre tu vida ahora en el poderoso y maravilloso nombre de Jesús.

Decí creyendo con todo tu corazón estas palabras:


Querido Dios es en el nombre de Jesús que te pido perdón por todos mis pecados ahora mismo y recibo a Jesús como mi salvador personal, por favor anotá mi nombre en el Libro de la vida.
Padre del cielo en este mismo momento tomo autoridad en Cristo Jesús y pido la presencia del Espíritu Santo para que traiga convicción de pecado en mi corazón, para que traiga paz, restauración y renuevo de lo alto.
Señor tomo la decisión de perdonar ahora mismo a aquellas personas que me han dañado, aún tomo autoridad y me perdono a mi misma de todas las cosas que he hecho y que me han dañado y perjudicado.
Señor renuncio en Cristo Jesús a toda ira, a toda amargura, a toda falta de amor, a toda incredulidad, renuncio a no tener puestos mis ojos en Tí, renuncio en Cristo a la frialdad de mi corazón, a la autoestima baja, a los celos, a la envidia, al temor, al enojo y a todo lo que me aleja de tu presencia.
Amado Dios yo necesito en este día que mi corazón arda por Tí, necesito tener pasión por tu presencia, necesito echar mis cargas en tus manos y descansar confiada debajo de tus alas.
En este día declaro que mi alma te bendice, declaro que tu bien y tu misericordia me siguen, declaro y creo que Tú perdonas mis pecados, mis rebeliones, mis iniquidades.
Declaro que Tú sacias de bien mi boca y me rejuveneces como el águila, dándome las fuerzas necesarias para volver a empezar en Tí.
Te amo y te necesito con todo mi corazón, ya no quiero tener una vida espiritual rutinaria, ya no quiero vivir de testimonios pasados y de milagros antiguos, yo quiero vivir una vida libre de toda opresión, libre en Cristo para tomar las bendiciones que Dios tiene para mí y mi familia. Quiero que nuevos milagros golpeen a mi puerta, que tu unción me llene, que tu presencia me salga al encuentro Espíritu Santo y me transforme y me use conforme a tu voluntad.
Señor amado es mi deseo que mi corazón, mi cuerpo, mi mente, mi alma y mi espíritu vivan en los ríos de tu Espíritu y pueda así yo ser de bendición para los demás y ser de bendición para Tí, porque mi mayor anhelo en este día es besar tus piés en adoración.
Amén: Así sea.

En dónde te encuentres, si estuviste orando y creyendo que Dios te escuchó y que pronto te va a responder, te aliento y animo a que levantes tus brazos al cielo y le comiences a dar las gracias a Dios porque su fidelidad y su infinito amor están siendo derramadas ahora mismo sobre tu vida y tu hogar.

!Yo no sé a vos...pero a mí me arde de amor el corazón por Jesús, ojalá qué a vos también, porque no hay nada más hermoso qué disfrutar del amor de Jesús y derramar nuestro amor por Él cada día!!
!Amiga es mi deseo...qué hoy te arda de amor el corazón por Jesús!

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!