miércoles, 13 de febrero de 2013

"PRIMERO YO..."

!Cuántas veces vivimos con los ojos puestos en los demás, viendo sus errores, viendo sus injusticias y por ende dejamos de ver nuestra propia vida, para convertirnos en jueces de quienes nos rodean o no hacen lo qué nosotros queremos!

Pero cuanto más buscamos de la presencia de Dios en nuestra vida, cuanto más buscamos del derramamiento del Espíritu Santo sobre nuestro ser, más nos damos cuenta que tenemos tanto que cambiar, que por consiguiente no nos debería quedar ni tiempo para mirar los errores de los demás.

Esta mañana estaba leyendo el libro de San Mateo, después leí todo el libro de Joel y después medité sobre algunos Salmos y realmente mi espíritu fue conmovido; porque siempre Dios nos muestra nuestro corazón aún lo que está allí bien guardado y que pensábamos que no estaba más.
Todos tenemos la obligación como hijos de Dios de examinar nuestra vida a la luz de la Palabra de Dios y debemos darle todo el control al Espíritu Santo para que rompa todo yugo de nuestro ser y poder gozar de la libertad espiritual, emocional y física que Cristo nos regala por medio de su sacrificio en la cruz, al dar su valiosa y preciosa vida solamente por amor, para que así al recibirle en nuestro corazón tengamos salvación, vida eterna, sanidad y vida abundante por medio del poder de su nombre y de su eterno amor.

¿Por qué puse el título...."Primero Y0"?
Porque es necesario que primero nos examinemos a nosotros mismos, es necesario que le pidamos a Dios en el nombre de Jesús que mengue nuestra vida para que Cristo crezca en nosotros.
Hoy le decía a Dios en oración:

__Querido Dios en el nombre de Jesús pido la presencia del Espíritu Santo sobre mi vida para que  nada haya mío en mi corazón, sino que Tú crezcas en mí.
No quiero nada de Tere, quiero todo lo tuyo.
Quiero poner mis ojos en Tí Jesús, (Hebreos 12) te necesito, quiero agradarte  en este día y siempre.

Y cuando comenzamos a mirarnos interiormente y a clamar a Dios, la bendita presencia del Espíritu Santo se manifiesta y comienza a traer paz, comienza a hablarnos, a guiarnos a darnos fortaleza, consuelo, a llevarnos a un nivel sobrenatural en donde podemos allí tomar por medio de la fe nuestra victoria en Cristo Jesús.

!Qué en este día, en dónde te encuentres puedas decirle a Dios!

Amado Dios es en el nombre de Jesús que me arrepiento de todos mis pecados y te pido que la presencia del Espíritu Santo sea derramada en mi vida.
Te ruego Padre amado que en este día sea primero yo quien cambie en mi hogar y en cada lugar que me mueva.
Quiero ser primero yo que transmita tu luz admirable, tu paz, tu presencia, para poder así ser de buen testimonio.
Señor te amo, deseo en este día y siempre hacer tu voluntad, deseo recibir de tu presencia hoy y vivir con ella, deseo agradarte, vivir en obediencia y santidad.
!Padre por favor en este día.... quiero cambiar primero yo!!

San Juan 3:30 Es necesario que Él crezca, pero que yo mengüe.

Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!