lunes, 11 de febrero de 2013

!LO MÍO...FUE NEGACIÓN QUÉ INTENTÉ DISFRAZAR DE FE!!

Guau!! !Qué título verdad!!
Creo que la imaginación de muchos de ustedes estará volando a mil kilómetros por hora, ja,ja, se estarán preguntando...¿Qué habrá querido decir Tere, qué es lo qué disfrazó de fe, a quién engañó?!!!
No, la verdad es que no engañé a nadie, solamente me engañé a mí misma.
Les voy a contar algo más sobre mi etapa de enfermedad, aunque mucho de los que les voy a compartir ya lo conté a lo largo de mi blog, pero vale la pena refrescarnos la memoria.

Cuando leí en una revista por primera vez que el 12 de Mayo era el día internacional del Síndrome de Fatiga Crónica y que iban a dar una charla en el   Hospital Ramos Mejía, en Capital Federal, o Ciudad Autónoma de Buenos Aires ahora, mi esposo no dudó en llevarme, yo me encontraba mal, realmente muy mal de salud.
Recuerdo que era un grupo de personas enfermas, casi todos eran profesionales, una arquitecta se había tenido que mudar de su departamento del 1º piso porque ya no podía subir las escaleras; un doctor había avisado que no podía venir a la reunión porque estaba imposibilitado de tanto dolor y así les podría enumerar un montón de casos.
Mi semblante comenzó a decaer en aquel lugar, veía lo mal que estaban esas personas y en realidad yo estaba como ellos.
Luego nos entregaron un montón de documentación detallando todos los síntomas de la enfermedad y teníamos que marcar cuales de ellos teníamos cada uno...oh, Dios mío!!!, eran tantas hojas y lo peor que yo tenía cada uno de ellos.

Cuando me fuí de aquel lugar, mi corazón, me mente y todo mi ser estaban tristes y desanimados, le clamaba tanto a mi amado Dios para que me ayudara y para que no terminara como algunas de aquellas personas, pero hice algo que no tenía que haber hecho, llegué a casa, me encerré en mi habitación, leí todo lo que había marcado y dije:
__Yo no tengo estos síntomas, yo estoy bien, a mí no me va a pasar nada.
Y les aseguro que me puse una careta de fe, creí que hacía todo esto porque tenía fe en Dios que me iba a sanar, pero en realidad tenía tanto miedo porque había sido confrontada en aquel lugar con esta horrible enfermedad.
Y al temor lo tapé con la palabra fe, pero en realidad era miedo a morir, miedo a estar peor y usé lo que muchas personas hacen, me vestí de negación ante aquella horrible realidad.
De más está decir que empeoré y mucho, que me ví morir muchas veces, y aunque nunca me enojé con Dios, ni le culpé por lo que me pasaba, pero sin saber no estaba poniendo mi fe en Dios sino en mi negación.

!Pero cómo Dios es un Papá tan amoroso y tan bueno me miró y me amó en silencio a través de su Hijo Jesús y me envió a mi socorro al maravilloso y poderoso Espíritu Santo!!
Por eso siempre digo que Dios me pudo haber sanado en décimas de segundo, Él tiene todo el poder para hacerlo, pero sin embargo se tomó todo el tiempo conmigo, se sentó a mi lado con su silbo apacible y me habló directo al corazón y así me sacó una nueva mujer!
!Él me llamó por mi nombre, Él se sentó a mi lado en la oscuridad de mi habitación, Él tocó mi alma cansada y asustada y me sanó y  te aseguro qué Dios lo quiere hacer hoy en tu vida y sanar cada área de tu corazón, de tu físico, de tus emociones, Él quiere que tu espíritu cobre vida a través del poder de su amor, Él desea sacarte del pozo cenagoso y llevarte a vivir un estilo de vida superior en Cristo Jesús!! 

Tal vez te encuentres como estaba yo, en medio de una situación límite y me tome de la negación para disfrazarla de fe y creer así que iba a agradar a Dios.

¿Te puedo decir algo?... cada segundo de tu vida, Jesús está suspirando de amor por vos y está tan deseoso de amarte y restaurarte, pero Él necesita que le des el control de tu corazón.

Vamos!!! Levantate en este día, entregale a Dios tu problema y dejá que el Espíritu Santo te llene ahora de su presencia.
Levantá tus brazos al cielo ahora mismo, cerrá tus ojos y dejá que el toque sanador de Cristo Jesús esté tocando tu corazón.
Sé qué estás sintiendo ahora un calor suave, ese es Jesús trayendo sanidad, alivio y fe a tu vida y en su nombre hoy te levantarás por el poder de su amor.






SALMO 121







Hebreos 11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve


Con cariño: Tere

!Qué Dios te bendiga!