miércoles, 7 de noviembre de 2012

"HOY TENÉS QUE SER LIBRE DE LOS CELOS...."

Santiago 3:14 Pero si tenéis celos amargos
y contención en vuestro corazón,
no os jactéis, ni mintáis contra la verdad;
3:15 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto,
sino terrenal, animal, diabólica. 


Amada amiga, si yo no estoy leyendo mal, este texto nos está diciendo que si tenemos celos y contención en nuestro corazón, esto lo compara con una actitud terrenal, animal y diabólica....guau....diabólica!!!

!Cómo es eso!!! (Algunas se estarán preguntando)

__¿Cómo puede ser Tere, si soy hija de Dios, qué tengo  qué ver con diabólica...después de todo no escuchaste ese dicho qué el qué cela es por qué ama?

Amada los celos no provienen de Dios, satanás está totalmente poseído de celos, a tal punto que quiso ser como Dios.

Los celos destruyen tu vida y tu familia, te carcomen los huesos, te lleva a la infelicidad constante, te agota el alma, te hacen ver y pensar cosas que muchas veces no son. Los celos hacen que veas a las otras personas como objetos, como si fueran de tu posesión, te lleva al egoísmo y te aseguro que el amor nada tiene que ver con eso.
Amar a alguien no es celarlo, por el contrario, es ser libre, libre para amar y disfrutar de esa relación.

Por supuesto hoy no me estoy refiriendo a aquellas relaciones en donde hay infidelidad, si estás atravesando algo así buscá ayuda profesional y espiritual urgente.

Muchas personas tienen celos de su pareja, de sus padres, hermanos, amigas/os, de un trabajo, de el progreso de otros, del cuerpo de otras, de la pareja de otras, celos obsesivos y posesivos de madres hacia las hijas, celos de suegras hacia nueras y de nueras hacia suegras, celos en los que muchas mujeres revisan los celulares, correos y todo lo que tenga que ver con sus parejas, etc. y millones de etc.

Los celos te bañan de inseguridad, de violencia, de enfermedad en el alma que luego se refleja en el físico.
Los celos te llevan a la contienda, te atan, te lastiman, te destruyen.
A Dios no le agrada una persona que su corazón está lleno de celos.
Dios busca permanentemente vidas que sean prontas para despojarse del pecado.
En este día quiero decirte que  se puede amiga amada, se puede ser libre de los celos y de cualquier pecado, porque con Cristo todo es posible, porque en Él somos más que vencedoras y Él nos fortalece.
Además El Espíritu Santo nos da poder para vencer, Él rompe todo el yugo que nos ata y nos lleva a vivir una vida libre, en este caso de los celos y contiendas si es por el motivo que estás pasando.

Hebreos 4:13 Y no hay cosa creada
que no sea manifiesta en su presencia;
antes bien todas las cosas están desnudas
y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta

Es imposible poder esconderle algo a nuestro Dios, Él ve nuestro corazón, nuestra vida toda está desnuda ante Él, todo lo que hagamos y digamos está desnudo ante Él.
Dios es quien todo lo sabe y espera que vayamos a su presencia y dejemos en sus manos toda mala actitud que nos lleva al pecado.
Este texto es muy fuerte, debe llevarnos a reflexionar, porque nos está diciendo que le tenemos que dar cuenta a Dios por nuestros actos.

Hebreos 4:15 Porque no tenemos un sumo sacerdote
que no pueda compadecerse de nuestras debilidades,
sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza,
pero sin pecado.
4:16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia,
para alcanzar misericordia
y hallar gracia para el oportuno socorro.

!Qué hermoso pasaje bíblico!!!
Jesús nuestro sumo sacerdote, quien dio su vida por amor a nosotras, Él se compadece, nos extiende su mano, por Él tenemos gracia, alcanzamos misericordia y nos brinda oportuno socorro para ser libre en este caso de los celos o de lo que te esté pasando.

1 de Juan  1:9 Si confesamos nuestros pecados,
Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados,
y limpiarnos de toda maldad. 

Si estás atravesando por este problema, si sabés que los celos te están llevando a vivir una vida de angustia, venganza, dolor, inseguridad, contienda, desesperación, enfermedad, etc. entonces debés confesarle a Dios ese pecado.
Debés saber que si te arrepentís de todo corazón, Jesús te perdona y te limpia de esa maldad y te brinda ayuda y victoria.

 Tito 2:11 Porque la gracia de Dios se ha manifestado
para salvación a todos los hombres,
2:12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad
y a los deseos mundanos,
vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente


Amada amiga este texto bíblico de Tito es muy alentador y poderoso.
Fijate que en primer lugar te dice que la gracia de Dios se ha manifestado en tu vida, esa gracia es por el sacrificio de Cristo en la cruz.
Esa gracia divina es para tu salvación, para el perdón de tus pecados y para tu liberación y sanidad.
Esa gracia te enseña a que debés renunciar a toda impiedad, a todo deseo mundano que nada tiene que ver con Dios.
En este caso hoy estamos tratando los celos, pero puede ser que Dios te esté hablando ahora y te está mostrando todo lo que está en tu corazón y tenés que confesarlo y renunciarlo de tu vida y llenarte de la presencia del Espíritu Santo para no vivir ya nunca más atada a nada terrenal, animal y diabólico, como nos enseña el libro de Santiago.

Si estás atravesando por esta situación y querés ser libre, quiero que me permitas guiarte en una simple y sencilla oración.
Una oración en la cual el poder de Dios por medio de Jesús y con la unción del Espíritu Santo estarán trayendo libertad a tu valiosa vida.

Repetí con todo tu corazón estas palabras, creyendo que Dios te oye, te ama y te liberta.



Dios en el nombre de Jesús me arrepiento ahora de todos mis pecados, pido la presencia del Espíritu Santo sobre mi vida para ser libre de todo lo que me ata en este día. Te entrego ahora todo mi corazón, por favor has en mí tu voluntad, quiero ser libre hoy, necesito ser libre en el nombre de Jesús.
Padre renuncio ahora en el nombre de Jesús a todo celos, a toda contienda que ata mi vida, mi corazón y me perturba el alma enfermando así mi físico.
Me arrepiento ahora de todo celos y de toda raíz de amargura que dejé formar en mi corazón y me arrepiento ahora de toda falta de perdón.
Amado Dios necesito ser libre ahora de todo celos amargos que me llevan a vivir una vida infeliz, insegura y vacía.
Tomo autoridad ahora en Cristo Jesús y saco de mi vida todo celos y me lleno de Tí Espíritu Santo.
Señor por favor ayudame a hacer tu voluntad, a vivir solamente para agradarte, obedecerte y darte todo mi corazón.
Te necesito amado Dios, necesito que la gracia de Jesús me limpie ahora y que tu paz, esa paz que sobrepasa todo entendimiento me llene y me de descanso.
Te amo con todo el corazón.
Amén. (Así sea)

!Qué Dios te bendiga!