domingo, 18 de noviembre de 2012

!CUÁNTAS VECES ME COMPORTÉ COMO NIÑA CAPRICHOSA!!

Seguramente habrá entre ustedes mis amadas amigas que leen mi blog, que se van a identificar con el tema que voy a desarrollar hoy.

A lo largo de todos estos años de caminar con Dios, de haber recibido a Jesús como mi Señor y Salvador, me he dado cuenta la cantidad de veces que quise tocar el corazón de Dios con mis llantos caprichosos, pensando que de esa manera iba a conmoverlo y me iba a dar la respuesta que estaba buscando.


Pero que maravilloso es ir a la Palabra de Dios, La Santa Biblia y poder leer que nuestra fe es la que mueve la mano de Dios, es nuestro clamor profundo con un corazón humilde el que te lleva a su presencia y te hace tomar y conquistar ese mundo sobrenatural que solo por medio de su Santo Espíritu obrando en nuestras vidas podemos conquistar.

Obviamente en el transcurso de todos estos años he aprendido y he crecido, pero fue a través de conocerle a Dios en la intimidad de mi habitación.
Allí le he descubierto tal cual Él es, un Padre amoroso, bueno, compasivo, pero que busca adoradores en espíritu y verdad; Él es un Dios que ama relacionarse con sus hijos y nos lleva siempre a crecer y corregir aquellas actitudes que lejos está de llevarnos a conquistar y tomar  nuestra petición.

Tal vez hoy estás pasando alguna situación que te está estresando, desanimando, deprimiendo, culpando, enojando, etc.
Quiero llevarte a reflexionar y que puedas hoy analizar tu vida, analizar tu oración ante Dios.
Quizás estás actuando como una nena caprichosa que lo único que hace es llorar y llorar; pensando que de esa manera, con un corazón orgulloso vas a tocar el corazón de Dios y decirle a Él  qué tiene qué hacer por vos, cuándo y dónde.
Así Dios no obra, Él entiende tu dolor, tu pena, tu desesperación y anhela ayudarte, pero hay que poner toda nuestra vida  a cuenta con Él.

Debemos acercarnos a Dios creyendo que le hay, que nos ama, que a través de Jesús tenemos relación directa con Él y que el Espíritu Santo gime todo el tiempo intercediendo a nuestro favor.
Debemos identificar aquellas actitudes de niñitas caprichosas y levantarnos en fe, poniéndonos en la brecha por medio de la oración y tomar en Cristo Jesús nuestra victoria y nuestra bendición, sabiendo que al tiempo de Dios y no al nuestro, lo recibiremos.
Pero en ese esperar debemos controlar nuestras emociones, debemos llevar todo pensamiento que nos acosa, cautivo a la mente de Jesús, allí está nuestro socorro y descanso.

Cuando miro hacia atrás y veo cuánto Dios me ha enseñado y sostenido, mi corazón se llena de gozo.
Ya no soy esa chiquita que le llora al Papá pensando que de esa manera le va a dar lo que le pide; ahora soy una mujer fuerte y valiente en Cristo, guerrera en oración, que ama interceder, que ama la presencia del Espíritu Santo y ama vivir en santidad conforme a la voluntad y la Palabra de Dios.
Pero esto no es de un día para el otro, hay que estar decidida a morir a una misma, hay que dejar que Dios ponga mano en nuestro corazón y trabaje en quitar todo aquello que nos estorba y nos separa de Él y aunque es un proceso humanamente doloroso, es más grato ver la obra que Dios está haciendo y cuánto vamos creciendo por el poder de su amor.

Te animo y te aliento a dejar en las manos de Dios tu petición, te animo y exhorto en Cristo a que renuncies a esas oraciones caprichosas que no te conducen al trono de Dios sino que por el contrario te llevan a vivir bajo autocompasión.

!Hoy es un hermoso día para trabajar en equipo con el Espíritu Santo y dejar qué su unción rompa todo yugo de nuestro corazón!!

Isaías 10:27 Acontecerá en aquel tiempo que su carga será quitada de tu hombro, y su yugo de tu cerviz, y el yugo se pudrirá a causa de la unción

!Sí Dios lo hizo en mí, sé qué mayores cosas hará en tu vida, por qué Él no hace acepción de personas, Él es fiel!!!

Romanos 2:11 porque no hay acepción de personas para con Dios.

!Qué hoy podamos decirle a Dios!!! ...Señor ayuda nuestra incredulidad, derramá por favor más de tu fe sobre nuestras vidas, deseamos andar por fe y no por vista. Queremos adorarte en espíritu y verdad, en amor, en santidad, queremos ser llenas de tu Espíritu Santo.


San Marcos 9:23 Jesús le dijo: Si puedes creer,
al que cree todo le es posible.


2 de Corientios 5:7 (porque por fe andamos, no por vista);


San Juan 4:23 Mas la hora viene, y ahora es,
cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.
4:24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad
es necesario que adoren. 


Romanos 8:24 Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?
8:25 Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.
8:26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. 

 


Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!