viernes, 12 de octubre de 2012

"PARA AQUELLAS MUJERES QUE AMAMOS SERVIR A DIOS..."

Como muchas de ustedes ya saben, tengo 26 años de caminar con Jesús en mi corazón, de vivir una vida tomada de su mano, haciendo su voluntad y disfrutando de su maravilloso amor y su presencia.
En todos estos años Él ha sido siempre fiel, amoroso y mi mejor amigo.
Vivo una vida de búsqueda continua con El Espíritu Santo y no quiero perderme nada de lo que Dios tenga para mi vida y mi familia.
Pero también reconozco que a veces la rutina aún espiritual llega a nuestras vidas y es ahí donde corremos el riesgo de estancarnos y enfríarnos, es entonces cuando tenemos que sacudirnos y clamar con todas nuestras fuerzas por un avivamiento en nuestro ser, debemos clamar para que la presencia poderosa del Espíritu Santo nos llene y nos renueve.
Tenemos un Dios poderoso, atento siempre al clamor de sus hijos, deseoso de bendecirnos y de tener una relación continua con nosotros.

Quiero alentarte en que te levantes en Cristo Jesús y tomes esta palabra para tu vida:


San Marcos 16:15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
16:16 El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. 
16:17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; 
16:18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.


Isaías 61:1 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;
61:2 a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados;
61:3 a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya. 


Servir a Dios es un privilegio y una gran responsabilidad, mi deseo continuo es que su presencia vaya conmigo.
Cada vez que tengo el honor de ir a llevar la Palabra de Dios a alguna reunión, mi clamor es:

__Padre en el nombre de Jesús, te suplico que tu presencia vaya conmigo, que sea tu presencia la que ministre, me hago a un costado como Tere, Señor que yo no me interponga en la obra que vos querés hacer.
Padre clamo para que me des un corazón compasivo como el de Jesús y me muestres el corazón de aquellas mujeres que van a ir a escuchar tu Palabra.
Señor simplemente quiero ser sencilla y apasionada en Tí.

Quiero dirigirme a aquellas mujeres que están sirviendo a Dios, o que quizás todavía no lo están haciendo pero es su gran deseo y anhelo hacerlo.

Amadas no es con nuestras fuerzas, sino con las fuerzas de Cristo obrando en nuestras vidas.
No es con nuestra gracia, sino es con la gracia de Jesús y la unción del Espíritu Santo.
No es con nuestras palabras sino con la Palabra de Dios fluyendo a través de nuestros labios y nuestro corazón.
No es con gritos, ni con retos, sino que es con amor, paz, exhortación, llevando la vida de Jesús a sus corazones.

Si no pasamos tiempo a solas con Dios, si no buscamos llenarnos del Espíritu Santo, si no leemos su Palabra, si no nos relacionamos con Jesucristo, el dador de vida eterna; me pregunto:

¿Qué podemos dar a los demás?....Ya que no podemos dar lo que no tenemos.

Dios nos libre de dar un consejo a alguien diciendo... "A mi me parece..." o diciendo..."Dios dice...", cuando en verdad Dios no dice nada, entonces se corre el peligro de dañar el alma que tenemos junto a nosotras.
Hay que tener nuestros oídos espirituales abiertos y sensibles a la voz de Dios, debemos tener un temor santo hacia nuestro Señor, no se puede usar su nombre en vano.


Mi deseo para ustedes y para mí, es que podamos servirle a Dios en el lugar que Él desea que estemos, con los dones que Él nos ha dado; que podamos transmitir la vida de Jesús, que nos llenemos de la unción del Espíritu Santo, que recibamos espíritu de sabiduría, de poder, de amor y de dominio propio.
Hay que vivir en santidad amadas hermanas, debemos vivir una vida íntegra ante Dios y ante los demás.
No debemos permitirnos que nada nos estorbe, no debemos permitir que satanás venga y nos acuse: tenemos autoridad en Cristo, para derrivar toda fortaleza que se levante en nuestra contra.
Pero amadas, nuestra vida debe estar consagradas a Dios, ya que servirle es un honor pero también es una gran responsabilidad.

!Qué en este día, Dios nos encuentre con un corazón humilde y agradecido, con un corazón compasivo, con sed de recibir más de su Espíritu Santo, con la necesidad de servirle y honrarle y con una vida que no menosprecie el sacrificio de Jesús en la cruz!

!Qué hoy nosotras sus hijas, pongamos nuestras vidas a cuenta con Él, qué levantemos manos santas, que derramemos nuestros corazones en adoración, qué seamos adoradoras en espíritu y verdad!!

San Juan 11:40 Jesús le dijo:
¿No te he dicho qué si crees, verás la gloria de Dios?

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!