miércoles, 10 de octubre de 2012

"DAME UN CANTO..."

Después de tener mi momento de lectura de la Biblia, mi oración a Dios y al orar por los correos que recibo pidiéndome oración por sanidad, mi corazón fue conmovido ante tanta necesidad.
Fue cuando pensé en escribirles sobre sanidad divina y hacer juntas una oración, pero de repente El Espíritu Santo irrumpió en mi vida con estas palabras, las cuales también te está hablando a vos.
Entendí que hay momentos de pedir y también hay momentos sólo de adorar a Dios a pesar de cualquier dificultad  y hoy el Señor quien conoce todas nuestras necesidades nos está pidiendo un canto:

Dame un canto en esta mañana.
Dame un canto desde tu corazón.
Un canto en el que me glorifíques.
Un canto en el que reconozcas que soy tu Dios.

Dame un canto a pesar de las pruebas.
Dame un canto lleno de adoración.
Un canto que te eleve a las alturas.
Y declareas que soy tu Redentor.


Luego que El Espíritu Santo habló estas palabras a mi corazón, levanté mis brazos al cielo y comencé a adorar a mi Señor.
Y estas letras brotaron desde lo más profundo de mi corazón, te invito a que te unas a mí, a que levantes tus brazos al cielo y puedas darle vos también tu canto a Dios.


Te doy un canto...
Con un corazón ante Tí rendido.
Con un corazón arrepentido.
Con un corazón que clama por Tí.

Te doy un canto...
Y te alabo por tu grandeza.
Te doy gloria y honra.
Por ser Jesús mi salvador.

Espíritu Santo ven...
Y renueva hoy mi vida.
Llena de paz mi corazón.
Y sana las herídas.

Espíritu Santo ven...
Llena mi copa de alabanza.
Llena mi ser de tu presencia.
Ven y úngeme.

Te doy mi canto mi Dios.
Te doy mi canto a Tí.
Te doy mi canto.
Un canto desde mi corazón.

Con cariño: Tere.


Salmo 28:6 Bendito sea Jehová,
Que oyó la voz de mis ruegos.
28:7 Jehová es mi fortaleza y mi escudo;
En él confió mi corazón, y fui ayudado,
Por lo que se gozó mi corazón,


Salmo 37:4 Deléitate asimismo en Jehová,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
37:5 Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en él; y él hará.


Amada amiga, en donde te encuentres, cerrá tus ojos, abrí tu corazón a Dios, entregale a Él cada una de tus cargas, de tus preocupaciones en el nombre de Jesús.
Y dejá que El Espíritu Santo comience a tocar tu vida con su presencia, que su unción te inunde hoy, que la paz, el amor y la salud de Cristo Jesús te alcancen y que puedas elevar desde lo más profundo de tu corazón un canto a Dios, un canto de renuevo, de liberación, de adoración y así vas a ver como tu ser cobra vida en Cristo Jesús.

!Hay victoria en Cristo, tenemos un Dios experto en resolver nuestros imposibles!

!No dejes de buscar en la intimidad la presencia del Espíritu Santo, el cual rompe todos los yugos de esclavitud, el cual te da poder para vencer, es quien te revela las oraciones del corazón del Padre, es quien te revela la obra redentora de Cristo, es quien camina a tu lado siempre!!

!Qué Dios te bendiga!