domingo, 9 de septiembre de 2012

!QUÉ ALIVIO...!!

!Qué alivio tan grande se siente cuándo Jesús viene a nuestro socorro, cuando nos extiende su mano y nos saca de la tormenta!!

Salmo 63:7 Porque has sido mi socorro,
Y así en la sombra de tus alas me regocijaré.
63:8 Está mi alma apegada a ti;
Tu diestra me ha sostenido


!Cuántas veces me pasó sentir qué me hundía en la desesperación, qué el problema ahogaba mi vida y me llevaba a sumergirme en el dolor!!

Salmo 40:1 Pacientemente esperé a Jehová,
Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.
40:2 Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso;
Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.


Pero siempre he sentido la mano de Jesús socorriendo mi vida.
Dios nunca nos deja solas, nunca mira hacia otro lado, Él siempre se compromete con nosotras.
Si alguna vez sentí qué Dios se tardaba, no era por Él, sino que era por mí, por mi temor, por mi incredulidad, por mi ceguera espiritual.
Pero lo más maravilloso que El Espíritu Santo intercede con gemidos indecibles por nosotras y por los nuestros.

Romanos 8:26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. 

Dios es especialista en resolver los imposibles de nuestras vidas y nosotras tenemos un gran desafío en creer que verdaderamente Él quiere y puede hacerlo en nosotras.

San Mateo 19:26 Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.

Entonces cuando la duda nos invada, el temor nos acorrale y la desesperación nos ahogue, debemos clamar a Dios, creyendo que Él nos enseñará y nos revelará lo que está sucediendo.

Jeremías 33:3 Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. 

Siempre Dios nos da una salida, nuestro problema es pequeño ante la grandeza de nuestro Dios, el tema es ordenarle a nuestro problema que se vaya en el nombre de Jesús, porque en Cristo tenemos autoridad para decirle a los montes que se echen al fondo de la mar.

San Mateo 17:20 Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.

Anoche, mientras estaba acostada, estaba hablando con Dios, me gusta sentir la presencia del Espíritu Santo acompañando mi vida cada noche.
Le presentaba a Él mi petición y Él me decía:

__Tere, confiá, solamente confiá en mí.


Hoy te digo a vos, no sé cual es tu petición, tu deseo, tu preocupación, tu problema, tu circunstancia dífícil, etc. pero te puedo decir que tenemos un Dios grande y poderoso y Él hoy te está diciendo igual que me dijo anoche a mí:

___....Confiá, solamente confiá en mí.

San Lucas 8:22 Aconteció un día, que entró en una barca con sus discípulos, y les dijo: Pasemos al otro lado del lago. Y partieron.
8:23 Pero mientras navegaban, Él se durmió. Y se desencadenó una tempestad de viento en el lago; y se anegaban y peligraban.
8:24 Y vinieron a Él y le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Despertando Él, reprendió al viento y a las olas; y cesaron, y se hizo bonanza.
8:25 Y les dijo
: ¿Dónde está vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, y se decían unos a otros: ¿Quién es éste, que aun a los vientos y a las aguas manda, y le obedecen?


Amadas amigas y hermanas en Cristo, este es nuestro maravilloso Dios, Jesús está con nosotras siempre, en medio de cualquier tormenta amenazante, Él siempre está y estará.
Él tiene poder para calmar cualquier tempestad, confiemos, aprendamos a confiar, porque así nuestra fe no va a decaer y necesitamos tener fe para agradar a Dios.

"En este día, nos unimos y le decimos juntas a Dios que a pesar de cualquier situación confiamos en Él".

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!