jueves, 13 de septiembre de 2012

"NO SÉ USTEDES....PERO YO NO PUEDO"

No sé ustedes... pero yo no puedo comenzar el día, salir de mi hogar, hacer mis actividades diarias, sin dedicarle mi primer momento a Dios.
Hoy tuve que salir temprano, pero nada de eso impidió que tuviera mi tiempo de lectura de la Biblia, mi oración por las peticiones, mi oración por agradecimiento a la fidelidad de Dios  y mi intimidad con el Espíritu Santo.

Y antes de irme le escribí al amor de mi vida estas palabras:

Te amo con todo el corazón.
Y no sabría vivir si Tú no estás.
Me conmueve en profundidad tu amor.
Me cautiva en gran manera tu majestad.
Sentir por las mañanas tu presencia.
Tu suave perfume envuelve mi ser.
Y me siento una niña cobijada en tus brazos.
Y me siento en Tí una plena hija y mujer.
Saber que guiás mis pasos.
Saber que me cuidás y me sanás.
Saber que escuchás mis palabras.
Y que nada de lo mío a Tí se te escapará.
Mi anhelo es vivir honrándote.
Mi deseo es seguirte siempre fiel.
Mi pasión es decirte cuánto te amo.
Y que sepas que jamás te dejaré.
Declararte mi amor, me llena el alma.
Postrarme en tu presencia, llena mi corazón.
Levantar cada mañana a Tí mis brazos.
Y decirte a viva vos...!Jesús aquí estoy!
Porque soy la niña de tus ojos, gozo me das al corazón.
Y hoy quiero derramarte postrada en tu presencia,
mi perfume de adoración.
Deseo enjuagar tus piés con mi alabanza.
Y gozarme porque algún día en tu morada estaré.
Y decirte junto a tus escogidos...
!Jesús vuelve por tu Iglesia!!...!Jesús ...Ven!!

Y como siempre te digo...Por siempre y para siempre nos une este gran amor.
Tu eterna enamorada: Tere.


1 de Pedro 1:3 Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,
1:4 para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,
1:5 que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.
1:6 En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,
1:7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo,
1:8 a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso;
1:9 obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.