domingo, 5 de agosto de 2012

"TU PALABRA DIOS PARA CONFESAR EN ESTE DÍA"



Salmo 103:1 Bendice, alma mía, a Jehová,
Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
103:2 Bendice, alma mía, a Jehová,
Y no olvides ninguno de sus beneficios.
103:3 El es quien perdona todas tus iniquidades,
El que sana todas tus dolencias;
103:4 El que rescata del hoyo tu vida,
El que te corona de favores y misericordias;
103:5 El que sacia de bien tu boca
De modo que te rejuvenezcas como el águila.
103:6 Jehová es el que hace justicia
Y derecho a todos los que padecen violencia.

Amado Dios, en este día te rogamos en el nombre de Jesús que perdones todos nuestros pecados.
Señor poderoso y eterno, te pedimos que tu Santo Espíritu llene hoy nuestras vidas, que nos avives, que nos restaures y que tu renuevo inunde nuestro corazón.
Tomamos autoridad en Cristo Jesús y le decimos a nuestra alma que te bendiga, que se salga ahora de cualquier problema que nos está robando la paz y el gozo.
Señor declaramos este Salmo 103 para nuestras vidas y lo creemos.
Sabemos Señor que vos sos el que perdona nuestras iniquidades, el que sana nuestras dolencias, el que rescata nuestra vida del hoyo, el que nos corona de favores y misericordia, el que nos rejuvenece como el águila y quien defiende nuestra causa.
Por eso declaramos un fuerte ...!Gloria a Dios!!!,,,porque sabemos que en esta semana tu bendición estará en nuestras vidas y en nuestro hogar.
Nos cubrimos ahora con la sangre de Cristo Jesús y declaramos que si Dios es por nosotros, nadie en contra nuestra.
Declaramos que somos más que vencedores en Cristo Jesús y que Jesús es nuestra fortaleza.
Declaramos y decretamos bendición, salvación, sanidad y restauración sobre nuestras vidas, nuestras familias y todo lo que emprendamos en este mes de agosto.
Dios amado te amamos, gracias por darnos a tu hijo Jesucristo para que en Él y por Él tengamos vida eterna.
Espíritu Santo levantamos nuestras manos al cielo y te pedimos hoy que por favor nos llenes de Tí.
Amén. (Así sea)

Desde lo más profundo de mi corazón, quiero alentar en este día a cada persona que está pasando por alguna dificultad y siente su fe desfallecer.
Quiero animarte a que no bajes los brazos, a que te tomes bien fuerte de Dios.
Este Salmo 103 fue de mucha ayuda para mí, porque cuando estaba tan enferma y sentía mi físico sin fuerzas; cuando el desánimo quería atraparme y robarme mi fe; iba rápido al espejo en mi casa, me miraba y me decía:
__Tere...vamos!!! decile a tu alma que bendiga a Dios, que se ponga de pié por dentro a pesar de cualquier dolor.

Sí ya sé que no quedaba muy normal, yo misma hablándome frente al espejo, pero necesitaba mirarme, necesitaba hablar a la mujer interior que estaba opacándose y declarar la Palabra de Dios sobre mí.

En este día te animo y te digo:

__Vamos, en dónde te encuentres, no  te desanimes, ponete de pié por dentro y bendecí a Dios, porque Él derramará su favor, su misericordia, su perdón, su salud, su restauración sobre tu vida!!!


Texto bíblico para meditar, reflexionar y poner por obra:

Hebreos 12:14 Seguid la paz con todos, y la santidad,
sin la cual nadie verá al Señor. 

¿Está tu vida en santidad?...¿Llevás una vida conforme a la Palabra de Dios?
¿Hay algo en tu corazón qué necesitás poner a cuenta con Dios?

Esta es la semana para hacerlo, tenemos la obligación de vivir en santidad y claro qué sé puede, porque tenemos al Espíritu Santo que nos da poder para vencer, que nos revela la Palabra de Dios, porque nos llena de su unción.
Tenemos a Jesús que nos fortalece, que se hizo hombre y dio su vida por nosotros y que en Él no fue encontrado pecado alguno.
Tenemos un Dios grande, poderoso, misericordioso que tiene sus oídos siempre atento al clamor de sus hijos.

Quiero animar tu vida en esta semana que comienza, porque no hay nada más lindo, que poder ir a la presencia de Dios con un corazón limpio.
A veces me encuentro con personas que dejaron de orar hace tiempo, porque cometieron algún pecado y no se animan ir a Dios para pedir perdón.
Por favor!!! Dios siempre está esperando a sus hijos, para restaurarlos, amarlos, limpiarlos y llevarlos a que vivan una vida en victoria en Cristo Jesús.
Ahora bien, hay que convertirse a Dios, esa conversión genuina es la que te lleva a no volver a pecar, te lleva a anhelar estudiar su Palabra, a vivir en su presencia, a querer hacer su voluntad y agradarle.

Si tan sólo te animás a cerrar tus ojos y le decís a Dios que te arrepentís de tus pecados, sé que su amor va a comenzar a tocar tu corazón, sé que su Santo Espíritu te va a estar llenando de su presencia, sé que vas a sentir la mano preciosa de Jesús acariciando tu vida.

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!