lunes, 6 de agosto de 2012

"NO TE MUEVAS, QUEDATE QUIETA, ESPERÁ, SINO VAS A HACER LÍO"



Salmo 46:10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;

!Cuántas veces Dios tuvo qué hablar a mi vida y decirme!!
__Tere... no te muevas, quedate quieta, esperá, sino vas a hacer lío!!!

Cuando estamos viviendo alguna injusticia, nuestra naturaleza humana tiene ganas de hacer justicia por mano propia.
Todo nuestro ser se revela, nuestras emociones se disparan para cualquier lado, comenzamos a rodearnos de personas que en vez de aconsejarnos que nos calmemos, al contrario nos motivan a tomar venganza.
Y es tanta la revolución interna, que todo nuestro ser, clama por justicia.
Pero me pregunto...¿Qué dice Dios, qué te está aconsejando Dios, qué camino te está diciendo Dios qué tomes?

Recuerdo hace unos cuantos años atrás, cuando tomé el teléfono y llamé al esposo de una conocida para decirle todas las tonterías y mentiras que estaba hablando sobre mi vida.
Seguramente te preguntarás cómo me fue???????!!!!!

Bueno sinceramente hice lío, mucho lío y después lloré, porque quería que Dios me diera la razón y después pedí justicia divina y después me seguí comportando como una niñita pequeñita, inmadura y caprichosa.
Menos mal que Dios usó esa situación para llevarme en la intimidad de mi habitación y allí a solas con El Espíritu Santo trató con mi vida.
Y cuando Dios te habla, lo primero que hace es sacar a la luz tu error, porque de otra manera si no identificás lo que te pasa, no podés trabajar en equipo con El Espíritu Santo para sacar de raíz ese mal.

Y la verdad que las injusticias duelen, pero cuando Dios pone su mano en tu corazón y te sana, restaura y te renueva, allí te das cuenta lo mal que estuviste.

Menos mal que Dios me llevó a perdonar en Cristo Jesús, menos mal que reconocí que Dios es mi ayudador y que yo sola hago lío, menos mal que Dios restauró mi relación y hoy esta persona es una gran amiga que amo con todo mi corazón.

No sé por qué cuento hoy esto, simplemente vine un segundito a la compu a ver mi blog, porque la verdad que tengo mucha ropa para planchar después de haber tenido tantos días de lluvia.
Pero cuando abrí mi blog, Dios puso el Salmo 46:10 en mi corazón y recordé las veces que Él me enseñó a estar quieta, a confiar y a esperar en su justicia, en su restauración, en su mano de poder.

Cuando Dios te dice esperá, hay que obedecer, ya que Él ve más allá, Él está trabajando permanentemente en nuestras vidas y conoce todo lo que está guardado en lo más profundo de mi corazón.

No sé para quien será hoy esta palabra, pero por lo menos a mí, me recordó que siempre hay que hacer silencio ante la presencia de Dios, porque es allí, en esa quietud divina, donde vamos a encontrar dirección para nuestras vidas.

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!