miércoles, 8 de agosto de 2012

"NO QUIERO ASOMBRARTE POR MI INCREDULIDAD...SINO QUE QUIERO ASOMBRARTE POR MI FE EN TÍ"

Esta mañana estaba meditando en el libro de San Marcos y me impactó mucho leer el siguiente texto:

San Marcos 6:5 Y no pudo hacer allí ningún milagro,
salvo que sanó a unos pocos enfermos,
poniendo sobre ellos las manos.
6:6 Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos.
Y recorría las aldeas de alrededor, enseñando.


¿Saben qué me impactó?

Que Jesús no pudo hacer allí nigún milagro, salvo que sanó a algunos pocos; porque estaba asombrado por la incredulidad de ellos.

Inmediatamente le pedí a Dios que ayudara a mi incredulidad, si realmente en algún área de mi vida no estoy creyendo, no estoy poniendo en marcha mi fe en Jesús, que por favor me lo mostrara.
Y clamé al Espíritu Santo, porque no quiero ser como ellos, no quiero ser como aquellas personas que tuvieron a Jesús caminando y enseñando; y sin embargo no le creyeron.
Yo quiero vivir de la mano de Jesús cada día y aunque vengan pruebas, luchas y dificultades quiero asombrar a Dios con mi fe.


Hebreos 11:6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios;
porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay,
y que es galardonador de los que le buscan.

Por eso en este día, le pido a Dios en el nombre de Jesús, que El Espíritu Santo nos ayude a poner en marcha nuestra fe.
Porque como dice Hebreos, sin fe es imposible agradar a Dios y ninguna de nosotras tiene el deseo de no agradar a Dios, así que en este día tenemos un gran desafío por delante y es animarnos a aplicar nuestra fe en Cristo para decirle a cualquier situación que nos aqueja, que se vaya de nuestra vida y familia en el nombre de Jesús.

Quiero animar tu fe en este día, quiero hablar a tu corazón y decirte que en donde te encuentres Jesús está interesado en vos.
Es momento de ponerte de pié por dentro y declarar la Palabra de Dios y creer que Él existe.
A Dios le interesa en gran manera ayudarte, Él se complace en mover su mano de milagros; pero hay que creer.
Muchas veces cuando estamos atravesando momentos difíciles,  nuestra fe decae, pero hoy es el día para implorarle a Dios que en el nombre de Jesús derrame abundante fe en tu vida y en la de tus seres queridos.
Hay poder en el nombre de Jesús, hay salvación, sanidad y vida abundante en Él!!

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!