viernes, 24 de agosto de 2012

"MI NIÑA" (DESDE EL CORAZÓN DE DIOS PARA SUS HIJAS)

¿Cómo están?....!Qué les puedo contar de aquí en dónde vivo!...Ayer 28º de temperatura en pleno invierno y hoy después de una fuerte tormenta durante la madrugada tenemos 7º.
Afuera la mañana está lluviosa, muy gris; pero aquí adentro en mi casa, siento el calor suave del Espíritu Santo tocando mi vida y mi corazón, así que para mí hoy en mi corazón hay  sol.

Preparé mi mate calentito, como siempre les cuento, leí la Biblia y no llegué a orar cuando  comencé a sentir un calor suave en le medio de mi pecho, sabía que el Espíritu Santo estaba tocando mi vida; y de repente estas palabras resonaron en mis oídos: "Mi niña".
Tomé mi cuaderno y mi lapicera y escribí lo que Dios ponía en mi corazón; no puedo expresar el amor inmenso que sentí en ese momento, era como si Dios nos abrazara a todas juntas, sus hijas.
Luego oré, le agradecí por todo lo que Él es y vine a la computadora para que cada una de ustedes tomen como propia esta letra que viene desde el corazón de Dios para acariciar, animar y alentar sus vidas y la mía.

"Mi Niña"

!Cómo has crecido hija amada!
!Cómo has madurado y confiado en Mí!
Ya no tienes miedo frente a las pruebas.
Solamente crees y clamas a Mí.
!Cómo has crecido a lo largo de estos años!
Has buscado mi rostro y Yo te respondí.
Te llevé a lugares altos para que me des adoración.
Y hoy te observo cada noche y  me deleito en tu vida.
Y te  acompaño durante el día llevándote en mi caminar.
Te has transformado en mujer virtuosa.
Intercesora y amorosa.
Has guardado mi Palabra y vivís en mi verdad.
!Cómo has crecido mi hija amada!
Tu sonrisa dulce llena mi corazón.
Y te usaré para las naciones.
Te llevaré en mis manos y bajo mis alas por siempre morarás.

Salmo 91:1 El que habita al abrigo del Altísimo
Morará bajo la sombra del Omnipotente.


Salmo 23:6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días.


Amadas hermanas en Cristo, nunca nos olvidemos que la mano de Jesús está permanentemente acariciando nuestras vidas, no debemos olvidarnos que los ojos de Dios se deleitan al contemplar nuestro corazón.
No nos olvidemos que el Espíritu Santo está de continuo ministrando nuestras vidas, llevándonos a vivir una vida de excelencia en Cristo Jesús.
Y aunque pareciera que la prueba que estamos atravesando dura años, no nos desanimemos, Dios nos está transformando por el poder de su amor.
Dios se deleita en ver nuestro crecimiento, en ver nuestra fe, en ver nuestro amor por Él.
Dios tiene planes de bien para nuestras vidas y nos está refinando como al oro, nos está dejando brillantes para su gloria y a su tiempo nos usará.

Quiero alentar y animar a cada mujer que tiene un ministerio específico y tal vez está agotada y desanimada; te quiero decir que Dios te levantará como las águilas y te dará las fuerzas de un búfalo y te dará discernimiento y le conocerás aún de una manera mayor que hoy le conocés.
Esperá en Él porque aún has de alabarle en gran manera, porque ninguna de tus oraciones y de tus lágrimas a Dios le son ajenas.

También quiero alentar a aquella mujer que siente que no tiene ningún llamado de parte de Dios, que no sabe en que área servirle, o si Dios puso sus ojos en ella.
Amada esperá en Dios, porque a su tiempo Dios te revelará  por medio de su Espíritu Santo  su plan para tu vida.
No te desanimes, no bajes los brazos, buscalo con todo tu corazón, porque para cada una de nosotras por medio de Jesucristo, Dios tiene vida y vida en abundancia.
Sé qué el Espíritu Santo te saldrá al encuentro hoy y renovará tu vida y te dará ánimo y te mostrará el camino en que debes andar y te dará las fuerzas y la fe necesaria para saber esperar y para saber oir lo que Dios tiene para tu vida.
"Dios no hace acepción de personas y para cada una de sus hijas tiene planes, bendiciones y dones!

Cerrá tus ojos, allí dónde estás y comenzá a sentir la mano dulce de Dios acariciando tu corazón, Él sanará tus emociones, se llevará tus temores y te ungirá con aceite fresco, en el nombre  de Jesús. Amén. (Así sea).

Salmo 23:5 ..... Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

Con cariño:
Tere.

!Qué Dios te bendiga!