domingo, 29 de julio de 2012

"Y VOLVÍ A AQUELLA AMAHACA"

Y como una pequeña niña me senté en la amahaca,
recordando viejos tiempos,
aquellos que tanto añora mi corazón.
Tiempos en los que mi padre me amahacaba
y sentía tocar cada estrella con mi corazón.

Hoy pasaron muchos años y volví a aquel lugar,
en dónde de niña jugaba sin parar.
Me sentí pequeñita otra vez
y no pude dejar de agradecer
por haber sido tan feliz.

Han pasado los años y al mirar atrás
veo la mano de mi Dios que siempre me acompañó.
Saberme sana por su misericordia,
poder jugar y divertirme otra vez.

Sentarme en aquella amahaca hizo temblar todo mi ser.
Pero ahora estaba sintiendo tu presencia y tu dulce amor.
Sentía que El Espíritu Santo estaba a mi lado.
Y  me dejé abrazar por Él y que llenara todo mi ser.

No puedo dejar de dar las gracias a mi amado Jesús.
Gracias por la vida, por mi familia, por mi salud,
Gracias porque en los buenos tiempos siempre estás.
Y mil gracias porque en las pruebas nunca me abandonás.

Quisiera ser aquella niña en tus brazos mi Jesús.
Que me acunes y me cantes, que me llenes de tu favor.
Anhelo tu presencia, sentirte y amarte cada día más.
Deseo de Tí tu aroma, tu fragancia sin igual.

¿A dónde iré mi Señor, si no es a tu lado?
¿A quién le susurraré al oído mis cantos de amor?
Solamente a Tí me debo y me rindo.
Solamente a Tí entrego cada día mi vida, mi hogar y mi corazón.

Y como siempre te digo querido Jesús...por siempre y para siempre nos une este gran amor.

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!