jueves, 12 de julio de 2012

"UNA RAÍZ PEQUEÑITA PUEDE TRAER MUCHOS PROBLEMAS, NO LA DEJES CRECER, SACÁLA DE TU VIDA"

!Qué bendición tan grande es poder encontrarnos un día más queridas amigas!
Si yo estoy escribiendo y ustedes me están leyendo, es porque otro día más la misericordia de Dios y su fidelidad nos ha sostenido.
Como cada mañana tempranito estuve leyendo la Biblia y orando, no te olvides que dentro de esas oraciones están todas aquellas peticiones que me envían y que las tengo anotadas en mi lista diaria de oración; tengamos fe, aunque a veces parece que las respuestas de parte de Dios tardan, Él tiene todo bajo control y todo nos ayuda a bien.
Dejemos que su Santo Espíritu nos de discernimiento para orar como nos conviene y no como quisiéramos.

Sigo meditando sobre el libro de 2 de Reyes, sobre la vida y el ministerio de Eliseo; también estoy leyendo el libro de Hebreos en el Nuevo Testamento y es justo aquí donde me quiero detener... ¿qué les parece si leemos juntas?

Hebreos 12:15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; 

Mirad bien....guau, atrevernos a mirar nuestro corazón, pedirle al Espíritu Santo que saque a luz lo oculto de nuestro interior, eso es una verdadera radiografía de nuestra alma, necesitamos diariamente examinarnos bajo la Palabra de Dios y con la unción de su Santo Espíritu.
Perdemos la presencia de Dios cuando damos libertad a nuestras emociones y nos permitimos anidar en nuestro corazón resentimiento, falta de perdón, amargura, ira, contienda, etc.
Para que haya una raíz primero tuvo que haber una semilla, sería bueno identificar qué semilla dejamos sembrar en nuestro corazón.
Esa raíz en este caso de amargura, nos estorba, nos oprime, nos enferma, nos cambia el caracter, nos hace deprimirnos, enojarnos, etc.
Pero esa raíz de amargura no sólo nos contamina a nosotras sino que afecta a nuestro entorno, contaminando así todo lo que nos rodea.

Cuando buscamos de Dios, se nota, transmitimos la paz y el caracter de Cristo a los demás y se refleja en nuestro ser; pero cuando somos indiferentes a la exhortación que El Espíritu Santo nos hace, llamándonos al cambio, a vivir una vida en santidad y no le hacemos caso, abrimos puertas espirituales al enemigo y le estamos dándo el derecho legal para que tome cualquier situación y la transforme en un caos para nuestras vidas y familias.

Para reflexionar:

¿Qué semilla plantaste en tu corazón...tal vez falta de perdón, tal vez amargura y odio, resentimiento, deseo de muerte, incredulidad, falta de fe, desánimo, discordia, tentaciones, malos deseos, malos pensamientos?

¿Estás dispuesta hoy a ser libre y comenzar de nuevo con Cristo Jesús?

Dejame guiarte en una simple pero profunda oración que te hará libre si es que vos querés dejar de una vez por todas de alimentar esa raíz, porque esa raíz se puede transformar en un gigante árbol que tapará tu vida y te ahogará.

Oremos:

Querido Dios te pido perdón por todos mis pecados, me arrepiento ahora de cada uno de ellos.
Recibo en mi corazón a Jesús como mi Señor y Salvador, anotá por favor mi nombre en el libro de la vida.
Padre Dios renuncio en el nombre de Jesús a toda falta de perdón, a toda amargura, a todo odio, a toda depresión, todo deseo de muerte, toda fornicación, todo adulterio, toda lujuria, renuncio en Cristo Jesús a toda envidia, a todo resentimiento, a toda falta de fe, etc. y me declaro libre ahora por el poder de tu nombre Jesús y cubro mi vida y la de mi hogar con la sangre de Cristo Jesús.
Espíritu Santo levanto mis manos al cielo y te pido que llenes hoy mi vida de tu amor, de tu unción y de tu poder.
En Cristo Jesús: Amén. (Así sea)

!Qué Dios te bendiga!