sábado, 14 de julio de 2012

"EN MEDIO DE LAS PRUEBAS....ENSÉÑAME A ADORARTE MÁS"

Estoy leyendo el libro de 1 de Pedro en el Nuevo Testamento, me emocioné y me identifiqué mucho con estos pasajes bíblicos.

1 de Pedro 1:3 Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva,
por la resurrección de Jesucristo de los muertos,
1:4 para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible,
reservada en los cielos para vosotros,
1:5 que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe,
 para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.
1:6 En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario,
tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,
1:7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza,
gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, 
Me late bien fuerte el corazón de amor por este maravilloso Dios que por amor nos ha dado a su Hijo Jesucristo para que por Él y en Él tengamos vida eterna.
Amo con todo mi corazón a Jesús, quien al dar su vida por nosotras nos está demostrando cuánto nos ama, cuánto le importamos.
Saber que Dios nos guarda por su poder mediante la fe en Cristo para que podamos alcanzar la salvación es realmente maravilloso.

Y cuando llegué al versículo seis hasta el siete en dónde habla de las pruebas, me sentí tan identificada.
Todas pasamos por pruebas, hay momentos que nos desesperamos y parece que se nos viene el mundo encima; pero hay otros tiempos que parece ver los cielos abiertos sobre nosotras y comenzamos a sentir esa fuerza sobrenatural que nos sustenta.
Personalmente he vivido ambas situaciones, sé lo que es pasar por una prueba y desesperarme, hasta orar y orar y orar, etc. y recién ahí después de morir a mis emociones alteradas, comienzo a sentir paz.
Pero otras veces y ya al pasar los años, en los cuales creo estoy aprendiendo y creciendo en el Señor, puedo detectar y discernir que en medio de esa gran prueba Dios me lleva de su mano y me levanta en victoria para su gloria.
Aprendí a pedirle a Dios que me de el caracter de Cristo, necesito su virtud en mí.
Necesitamos aprender de Jesús, de su mansedumbre, de su temperamento, Él se apartaba a solas en oración para clamar al Padre, Él tuvo compasión, Él no se desesperó, Él vio más allá de su propia vida, Él sabía que Dios se iba a glorificar a través de su vida.

Cada vez que paso por alguna prueba y miro hacia atrás, veo cuánto Dios me ha acompañado y cuánto he crecido, mi caracter, mis emociones, mi adoración, mi vida toda, Dios la va moldeando.
Cada vez que paso por una prueba me doy cuenta que Dios trabaja en mi vida y su Santo Espíritu comienza a poner su mano poderosa en mí para transformarme como mujer y además me lleva a un escalón más para aprender y ser sensible ante la necesidad de los demás, para poder servirle a Él como una sierva aprobada.

Tengo que tener una relación íntima con el Espíritu Santo, tengo que orar para saber cuando una situación Dios la está permitiendo para trabajar en mí, o si el diablo está atacando mi vida y trayendo destrucción.
Dios siempre trae paz al corazón, aunque estés en medio de una prueba su paz te visita y te tranquiliza.
El diablo te roba la paz, destruye tu interior, tu hogar y tu familia.
!Pero no nos olvidemos que satanás está vencido en el nombre de Jesús!!!

Este texto que te comparto a continuación es mi delicia, me encanta decirle que amo a Jesús sin haberle visto, que muero de amor por Él.
Le pido que no me deje perder el gozo de la salvación, porque el gozo del Señor es mi fortaleza.
Y luego levanto mis manos al cielo y le digo gracias....gracias por dar su vida en la cruz por mí y mi familia...gracias por tenerlo cada día....gracias por todo lo que tengo....gracias por todos estos años de caminar fiel a mi lado....gracias y más gracías salen de mis labios porque mi copa está rebosando por la salvación que Jesús por gracia me dio y te da a vos también.

1 de Pedro 1:8 a quien amáis sin haberle visto,
en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis,
os alegráis con gozo inefable y glorioso;
1:9 obteniendo el fin de vuestra fe,
que es la salvación de vuestras almas. 

Oremos:
Señor amado, en el nombre de Jesús pedimos que tu Santo Espíritu nos de sabiduría de lo alto para discernir si estamos pasando por alguna prueba o estamos siendo atacadas por satanás el enemigo de nuestra alma.
Padre de la gloria perdona nuestros pecados, te rogamos que nos ayudes, que tu gozo y tu unción Espíritu Santo nos envuelva ahora y que podamos gozarnos por la maravillosa obra que estás haciendo en nuestras vidas.
Señor Jesús aunque no te hemos visto cara a cara, te amamos, porque es imposible no amarte, es imposible no recibir de tu amor.
Nos consagramos a Tí hoy, damos gloria al Dios que vive y reina, te entregamos este día en tus manos para que tu amor, tu paz y tu favor nos llenen y seamos transformadas.
En Cristo Jesús, amén.

!Qué Dios te bendiga!