martes, 10 de julio de 2012

"ELISEO...LA SAL...JESÚS... Y NOSOTROS LA SAL DE LA TIERRA"


Estoy meditando sobre la vida de Eliseo, me llamó poderosamente la atención al leer este pasaje de 2 de Reyes 2:19-22.
Al momento que leí  la palabra sal, El Espíritu Santo habló a mi corazón estas palabras:
__Tere...hoy la sal es Jesús, tomá de Él y derramalo en tu vida y en el corazón de los demás.



2 de Reyes 2:19 Y los hombres de la ciudad dijeron a Eliseo: He aquí, el lugar en donde está colocada esta ciudad es bueno, como mi señor ve; mas las aguas son malas, y la tierra es estéril.
2:20 Entonces él dijo: Traedme una vasija nueva, y poned en ella sal. Y se la trajeron.
2:21 Y saliendo él a los manantiales de las aguas, echó dentro la sal, y dijo: Así ha dicho Jehová: Yo sané estas aguas, y no habrá más en ellas muerte ni enfermedad.
2:22 Y fueron sanas las aguas hasta hoy, conforme a la palabra que habló Eliseo.


San Mateo 5:13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

Aquellas personas que hemos aceptado a Jesucristo como nuestro Salvador personal, que lo hemos invitado a ser Señor de nuestras vidas, somos quienes por medio de su sacrificio en la cruz, los que debemos a través de Él salar, sazonar y preservar,  nuestras vidas y la vida de los demás.
La sal además de dar gusto, permite que los alimentos no se pongan en mal estado, no se corrompan, no podemos vivir una vida cristiana, si no buscamos de Jesús, si no nos llenamos de su Santo Espíritu, si no leemos la Biblia y si no tenemos una vida en santidad.
Entiendo que no podemos dar lo que no tenemos, no puedo decirle al otro....has lo que yo digo, pero no lo que yo hago.
Debo decir y avalar con mis hechos y con mi vida que soy seguidora de Cristo y que amo y deseo hacer su voluntad cada día.

!Cuánta gente hoy en día están ciegas espiritualmente y por temor a qué le hagan un trabajo, o a la envídia, toman sal en sus manos y la derraman sobre la entrada de su casa para qué nada malo pueda entrar en su hogar!!

Por favor...la sal no tiene poder para cortar ningún trabajo del mal, JESUCRISTO es quien tiene poder porque Él venció a satanás y está debajo de sus piés y tiene toda autoridad y dominio sobre el poder de las tinieblas!

Debemos alcanzar la vida de Cristo a las personas, enseñarles lo que dice la palabra, debemos tener una manera de vivir y de hablar sazonada por el poder del Espíritu Santo en nuestras vidas y así transmitir el amor y el poder de Jesús a cada corazón.

No necesitamos ningún rito especial para ser libres, necesitamos decirle sí a Jesús, recibirlo en nuestro corazón y vivir bajo su voluntad.

Te invito en este día a poner tu vida a cuenta con Dios.
Te aliento a ser sal en medio de cualquier situación, que puedas sazonar con tus palabras la vida de los demás, que puedas preservar tu vida.
Si no sazonamos nuestras vidas con Jesús, vamos a dar mal olor, tal cual como pasa con los alimentos que se pudren y dan olor nauseabundo.

2 de Corintios 2:14 Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.
2:15 Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden;
2:16 a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida.


Te pregunto hoy:

¿Cómo está tu vida, está dando olor a Cristo o estás dando olor a pecado?
¿Estás sazonando tu vida con la sal de Cristo y la estás derramando sobre los demás, o estás en estado de descomposición?

Jesús es quien sala nuestras vidas y por ser sus seguidores debemos dar frutos.
Yo quiero dar olor a vida, quiero oler a vida eterna y es mi deseo que vos también.

Si nunca recibiste a Cristo en tu corazón te invito a hacer esta oración:

Dios en el nombre de Jesús me arrepiento de todos mis pecados, te pido perdón por cada uno de ellos.
Recibo ahora a Jesús como mi Salvador y mi Señor, anotá por favor mi nombre en el libro de la vida.
Espíritu Santo por favor llename de Tí, quiero vivir para Dios y quiero hacer su voluntad.
En el nombre de Jesús. Amén. (Así sea).

Si ya recibiste a Cristo en tu corazón, pero vivís una vida sin compromiso con Dios, te invito a reconciliarte con Él y que dejes al Espíritu Santo obrar en tu vida y en tu corazón por medio de Cristo Jesús, repetí con todo tu corazón estas palabras.

Querido Dios, vengo ante Tí en el nombre de tu hijo Jesucristo, vengo a pedirte perdón por vivir alejada/o de Tí, por llevar una vida alejada de tu presencia y de tu voluntad.
Me arrepiento ahora de todos mis pecados, te pido perdón por ellos, te pido que me restaures y trabajes en mi corazón para poder vivir conforme a tu voluntad y no a la mía.
Señor amado, quiero ser sal, necesito de tu sal Señor Jesús, quiero vivir una vida bendecida en Tí.
Te amo y te necesito. Amén. (Así sea).

!Qué Dios te bendiga!