sábado, 2 de junio de 2012

¿QUÉ ESPERO HOY....?

Hoy espero estar un día más en tu presencia, poder sentirte, poder amarte y rendirme postrada ante Tí.

Hoy espero que me guíes, que me enseñes y que me cuides, por siempre y hasta el fin.

Hoy espero de tu unción, de tu perfume y de tu favor divino, que me toque a mí.

Hoy anhelo de tu cálida sonrisa y de tu fidelidad divina, para llenarme de Tí.

Hoy te espero como cada día, sabiendo que siempre estás a mi lado, que nunca me dejarás.

Hoy te espero como si fuera una pequeña niña, con ingenuidad desde mi alma y mucho amor para dar.

Hoy te espero así como soy, con mi corazón rendido, con mi vida consagrada
y con ansias de alabarte y honrarte con mi vida.

Hoy quiero  darte mil gracias cada día, porque por Tí estoy viva y quiero vivir junto a Tí.

No quiero empezar a caminar el mes de junio, sin darte la gloria y sin darte mi corazón.

No quiero empezar a vivir este mes de junio, sin levantar mis brazos y darte adoración.

En tu mano están mis tiempos, en tu presencia me renuevo y con tu unción vuelvo a vivir.

Y me sonrío desde adentro, con las ganas de decirte que sos todo para mí.

Amarte, honrarte, servirte, seguirte, contemplar tu rostro en adoración.

Amarte sin medida, es el lema firme que lleva mi vida, dando a Tí por siempre un... !Santo, Santo es mi Señor!

Te amo Jesús.

Con amor eterno: Tere.


 3 de Juan 1:2 Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma

!Qué en este mes de junio qué comienza, tengamos como meta hacer prosperar nuestra alma, conforme a la Biblia, la Palabra de Dios, conforme a buscar su rostro en su presencia en oración y adoración!

Oremos:

Padre Dios en el nombre de Jesús, te pedimos perdón por cada uno nuestros pecados, pedimos la presencia hermosa del Espíritu Santo sobre nuestras
vidas, te rogamos que nos hables, que nos guíes y que nos ayudes a vivir bajo tu santa voluntad.
Amado Dios te pedimos que estés bendiciendo a nuestro hogar, que tu Santo Espíritu toque la vida de nuestra familia, que traigas paz, salvación, sanidad y restauración a cada corazón.
Te lo rogamos en el precioso nombre de Jesús.
Amén. (Así sea)

 !Qué Dios te bendiga!