jueves, 21 de junio de 2012

"UNA PARTECITA DE MI TESTIMONIO....NO PIERDAS LA FE....ÉL LO VA A CUMPLIR"

 Salmo 138:8 Jehová cumplirá su propósito en mí;
Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre;
No desampares la obra de tus manos.



Esta mañana estuve meditando sobre el libro de Salmos, en el Antiguo Testamento; y cuando llegué al Salmo 138: 8, me recordé cuando estuve enferma y cómo declaré esta palabra para m vida.


Antes de enfermarme de Encefalomielítis Miálgica (Síndrome de Fatiga Crónica), recuerdo que Dios había hablado mucho a mi corazón y también por otras personas,  sobre sus planes para mi vida, mi hogar y mi familia.
Pero cuando enfermé y estuve tan mal, al darme la ciencia sólo cuatro años de vida cuando tenía 30 años de edad, hicieron que todas esas promesas parecían derrumbarse ante mí.

Pero un día, en el medio del dolor, de la imposibilidad física, de la tristeza y la desesperación esta palabra cobró vida en mi corazón.

__Tere, no desmayes, Yo voy a cumplir mi propósito en vos, a pesar de cualquier mal diagnóstico, mi misericordia está sobre tu vida.

Pero como siempre cuento, cada vez que declaraba fe, cada vez que creía más, cada vez que tomaba ánimo mi vida para salir adelante por medio de Cristo Jesús, me enfermaba más, me sentía peor, pero aprendí a no rendirme, aprendí a tomar las fuerzas de Cristo, aprendí a mirar por encima de mi situación y comencé a declarar su Palabra, La Bendita Palabra de Dios sobre mi vida.
Como siempre cuento, el proceso de sanidad divina sobre mi vida fue lento, pero Dios trabajó en mí de tal manera que me hizo  una nueva mujer.
!Claro qué cada día tengo qué cambiar nuevas cosas, qué tengo que tomar de su fortaleza, qué se presentan desafíos nuevos, etc.!!
Pero nunca me voy a olvidar cómo conocí a Jesús en el proceso de mi sanidad.
Su Santo Espíritu visitó mi vida una y otra vez en aquella habitación oscura y fría, su poder y su amor me acarició cada noche cuando me veía morir.
El perfume suave de Jesús, me envolvía por las noches; aquellas largas noches que no podía dormir por sufrir tanto dolor.
Pero me tomé de la cruz vacía, de mi Cristo resucitado, el que venció a la muerte, a satanás y se llevó todas mis enfermedades.
No tuve mérito alguno en mi sanidad, la ciencia no pudo ante mi enfermedad, me mandaban en ese momento sin ninguna medicación para aliviar mi dolor.
Solo Jesucristo me sanó, a Él le debo mi vida, tengo la esperanza en Él de la vida eterna y tengo aquí en la tierra las bendiciones para mi vida y mi hogar.
Siempre resalto que no abandonen la parte médica, no hagan locuras, pero sí que acompañen a la ciencia, con la fe, esa fe que en Cristo mueve montañas, en mi caso esa montaña inmensa que me estaba aplastando era  la enfermedad y llegó mi super héroe, mi super amado y precioso Jesús y las movió y me libertó y me sanó. !Gloria a mi Cristo...lo amo tanto!!

Hoy 21 de Junio, comienza el invierno en el hemisferio sur  y el verano en el hemisferio norte, hoy es fecha de nuevos comienzos, de nuevas estaciones, hoy te digo en el nombre de Jesús, que no desmayes, que Jesús va a cumplir su propósito en tu vida, en tu matrimonio, en tus hijos, nietos, en tu ministerio, en tu trabajo, en tu familia.
No dejes que las situaciones adversas, que todo lo que te rodea te roben la paz y la fe.
Porque aún has de alabarle a Jesucristo, Él vino para darte vida y vida en abundancia.
Lee su Palabra la Biblia aunque estés desanimada y sin fuerzas, buscale a Dios con todo tu corazón, dejá que El Espíritu Santo te llene de su presencia, no escuches a los labios negativos que se levantaron a tu alrededor.
Levantá tus manos al cielo, poné tu vida a cuenta con Dios, dejá que Jesús te acaricie con su presencia, dejá que su poder te visite, te ministre y te hable.

Volvé a leer este Salmo y declaralo para tu vida....


 Salmo 138:8 Jehová cumplirá su propósito en mí;
Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre;
No desampares la obra de tus manos.


Te invito junto a mí a lavantar tus manos al cielo y que en unidad de corazón, dejemos que su Santo Espíritu nos guíe y nos enseñe a alabar a este maravilloso Dios.
Te regalo en dónde te encuentres estas letras que salen desde mi corazón para que juntas le podamos decir:

Tú eres mi esperanza de vida, lo que más ama mi vida, mi mejor canción.
Eres mi presente, mi futuro, el Dios amado de mi corazón.
No existe ante Tí los imposibles, no hay nadie tan poderoso como Tú.
Eres mi esperanza de vida, esa vida tan preciosa la de mi Salvador.
Tomáme en tus brazos y llena de tu presencia mi corazón.
Déjame ver tu gloria, coronarte de alabanzas...Jesús mi Salvador.
No puedo dejar de decirte cuánto te amo y necesito qué sos todo para mí.
Tú eres mi esperanza de vida, lo que más ama mi vida, mi Señor Jesús.

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!