viernes, 29 de junio de 2012

"ESTA MAÑANA....EN MI TERRAZA"

 Allí iba yo, con el balde en mi mano lleno de ropa, subiendo la escalera para ir a colgar cada prenda.
Estaba hablando con Dios, siempre me gusta decirle cuánto le amo, decirle qué bonito está el cielo, gracias por los pajarítos que cantan en los árboles de mi vereda, etc.
Y de repente esta adoración salió de mi corazón:

 


Porque sólo Tú eres Santo.
Porque sólo Tú eres digno.
Mi vida hoy se postra ante Tí.
Mi vida hoy se postra ante Tí.

Porque Tú eres mi amor.
El anhelo de mi vida.
La esperanza de vida.
El que cautiva mi corazón.
Terminé de colgar la ropa, seguía cantando, vine a mi compu y te la estoy compartiendo.
Obviamente no vas a poder cantarla con el mismo tono musical que el mío porque solamente la estás leyendo, pero te invito a que levantes tus manos al cielo, y dejes que el Espíritu Santo ponga la melodía en tu corazón y vos también puedas unirte a mí y  la cantemos juntas, te invito  a dejar que Jesús llene de su presencia tu corazón.

A veces se me acercan mujeres y me preguntan:

__Tere...¿Cuánto tiempo estás vos orando, cuánto tiempo lees la Biblia, cuánto ayunas, cuánto...... y más cuánto....???

Entonces les respondo:

__Todas tenemos que tener un momento de intimidad con Dios, debemos apartarnos y buscar su rostro, leer su Palabra y decirle cuánto le amamos y lo necesitamos.
Pero no es cuestión de una postura, ni de un modelo específico de oración a seguir cada día, salvo el Padre Nuestro, que es mi gran modelo de oración y lo oro con todo mi corazón y con todo mi entendimiento.

Entonces...muchas se sorprenden y me dicen:


__¿Me escucha Dios todo el día, o sólo cuándo me arrodillo y le pido algo?
__Amiga, Dios ve la actitud de tu corazón, Él tiene sus oídos atentos a sus hijos las 24 hs., todo el tiempo, siempre y por siempre.

En lo personal, experiemento la presencia de Dios no solamente cuando me aparto para orar, sino en mi andar cotidiano.
Hablo con Jesús cuando extiendo ropa, cuando pelo papas, cuando voy al supermercado, cuando me baño, en una palabra siempre.
He experimentado y experimento la presencia del Espíritu Santo en mi andar diario, porque así es Dios, desea relacionarse con sus hijos todo el tiempo.
Dios es un papá amoroso, un papá compasivo, un papá que desea bendecirnos y pasar tiempo con nosotras y un papá que también nos va a demandar que busquemos hacer su voluntad, que vivamos para Él y por Él y que tengamos una vida en santidad por medio de Jesús.
Hay algunas mujeres que se sienten menos, aún ante Dios, porque piensan qué Dios escucha más a alguien que es un pastor, que tiene un ministerio, que no está todo el tiempo en su casa, atendiendo hijos, etc.

!Amiga Dios no hace acepción de personas!

Te pregunto algo...¿vos cómo mamá, amarías más a un hijo por qué es médico, o abogado? Claro qué no, que sino amarías igual a aquel qué estudió y aquel qué sólo se dedicó a un oficio, como puede ser jardinero, por decir alguno.
Para los padres los hijos son hijos, hagan lo que hagan, no medimos por el nivel económico, ni intelectual, sino que amamos, simplemente y profundamente amamos. (O al menos debería ser así)
Dios no mide su amor por vos por tus dones, por tu servicio, etc. el mide tu amor por vos a través de Jesús, a Él le agrada bendecir a sus hijos.

Dejá que Dios te sorprenda hoy, despojate de toda carga....¿acaso te pensás qué no tengo problemas, qué no tengo situaciones difíciles qué vivir hoy?...pero nada me va a separa del amor de Dios que es en Cristo Jesús.

Romanos 8:37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
8:38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
8:39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro

Le pido a Dios cada día que me enseñe a deleitarme en Él a pesar de los gigantes que se levantan en contra de mi vida o de mi hogar.

Salmo 37:4 Deléitate asimismo en Jehová,
Y Él te concederá las peticiones de tu corazón.

Jesús nos fortalece.

Filipenses 4:13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. 

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!