miércoles, 23 de mayo de 2012

"CADA DÍA NECESITO MÁS....FE"


Hechos 14:8 Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado.
14:9 Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos, y viendo que tenía fe para ser sanado,
14:10 dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó, y anduvo. 


Esta mañana al estar leyendo este pasaje bíblico, sentí muy fuerte en mi corazón, la necesidad inmensa de pedirle a Dios que derrame más fe sobre mi vida, mi hogar, mi familia, etc.
Y no es porque no crea en el poder de Dios, sino que comprendo que muchas veces parecería que tenemos esa fe que mueve montañas y sin embargo otras tantas, es como si las fuerzas flaquearan en nuestro interior.

Cuando leí el versículo 9, en donde dice que Pablo miró a sus ojos y viendo que tenía fe para ser sanado, realmente me motivó para analizar mi vida y así le pedí al Espíritu Santo que me mostrase en qué áreas no tenía fe para creer.

Entonces comencé a escribirle estas palabras que salieron desde lo más profundo de mi corazón:

Aumenta mi fe...
!Oh mi Dios divino!
Que en este día pueda yo creer.
Y alcanzar en Cristo, todas las promesas.
Y veré tus proezas y me maravillaré.
Aumenta mi fe...
Para honrarte cada día.
Y recibir de Tí la Santa Unción.
Que encuentre yo agrado ante tus ojos.
Que pueda ver aún sin ver. (Hebreos 11:1)
Que pueda creer y honrarte con mi vida.
Y levantar mis brazos para recibir tu fe.
Y declarar que hoy veré tus maravillas.
Y que en este día me aumentarás la fe.
Esa fe que mueve montañas,
que te glorifica como el único Dios.
Esa fe que cautiva los corazones,
que acelera el alma y motiva a creer.
Por eso hoy te digo con mis manos al cielo:
Te amo amado Jesús.
Mi corazón y mi vida es tuya,
derrama sobre mí, tu preciosa fe.



Hebreos 11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera,
la convicción de lo que no se ve.


OREMOS:

Padre Dios, en este día, nos unimos en el nombre de Jesús para pedirte la presencia hermosa del Espíritu Santo sobre nuestras vidas y nuestro hogar.
Amado Dios, en el nombre de Jesús, te pedimos que aumentes nuestra fe, renunciamos en Cristo Jesús a toda incredulidad que viene a tomar nuestra mente y nuestro corazón.
Señor queremos recibir de Tí en este día, queremos ser como este hombre de Listra que habla tu palabra, el cual tenía fe para ser sanado.
Señor en este día declaramos que tu fe es derramada sobre nosotros y te pedimos que sanes toda dolencia, que restaures todo hogar, que abras nuevas puertas de trabajo, que toques el corazón de nuestros hijos, que realices milagros reparadores, que tu salvación divina toque a nuestra familia, te lo rogamos y clamamos a Tí en el nombre de Jesús.
Amén. (Así sea).

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!