sábado, 7 de abril de 2012

"TE DESEO UNAS BENDECIDAS PASCUAS"



Isaías 53:2 Subirá cual renuevo delante de Él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en Él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.
53:3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
53:4 Ciertamente llevó Él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
53:5 Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados
.
 San Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
3:17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él.
3:18 El que en Él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
3:19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
3:20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.
3:21
Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.

 El domingo se celebra para nosotros los cristianos las Pascuas y para mí es una fecha muy importante ya que he recibido a  Jesucristo como mi Salvador y Señor.
Pero en verdad cada día de mi vida recuerdo el sacrificio que Jesús hizo por mí en la cruz, no es solamente para esta fecha.
Mi andar diario está rendido a Jesús.
Debemos tener un andar cristiano en el cual cada día recordemos que Jesús dio su vida por nosotros, que resucitó, que vive y que por Él y en Él tenemos salvación y vida eterna.

Te invito en esta fecha a entregarle tu corazón a Jesús, repetí con todo tu corazón estas palabras:

Padre Dios en el nombre de Jesús me arrepiento de todos mis pecados, te reconozco como mi Salvador y mi Señor, te pido que anotes mi nombre en el Libro de la vida.
Te pido que tu Santo Espíritu me llene y me revele tu voluntad.
Jesús te doy las gracias por dar tu vida por mí, te amo y te necesito, amén.


!Qué Dios te bendiga!