miércoles, 4 de abril de 2012

"SEÑOR NO TOMES EN CUENTA MIS PALABRAS POR FAVOR"


Cuando el hemisferio derecho de mi cerebro se hinchaba, debido a la enfermedad que tuve, te aseguro que el dolor era tan insoportable,  que creo que no encuentro palabras para describir lo que sentía.
Era una desesperación tan grande, el dolor en mi cuello justo en la parte donde se unía con mi cabeza, era tan fuerte, pero tan fuerte que un día le dije a Dios, en medio de la oscuridad y la soledad de mi habitación:
__Señor por favor, no aguanto más tanto dolor, por favor llevame a tu presencia.

Entones el amor tan profundo de Jesús acarició mi corazón, sentí su presencia a mi lado, trayendo paz y descanso a mi vida y a pesar de los fuertes dolores puedo asegurarte que sentir su gloria y su presencia hizo que cualquier dolor quedara insignificante ante su hermosura.

Entonces avergonzada le dije:
__Señor no tomes en cuenta mis palabras, por favor.

Claro, era una mujer de 30 años de edad, con una familia, un esposo, dos hijitos chiquitos, toda una vida por delante, claro que no me quería morir y por más que amamos a Jesús con todo nuestro corazón, es muy difícil ver y sentir, que una enfermedad te está robando la vida.

Te preguntarás por qué cuento esto???
Porque cuando llega la noche, pienso en las personas que sufren de dolor, de una enfermedad, las que han recibido un mal diagnóstico y mi ser se estremece.
Y no es que no piense en el día en ellas, sino que al haber estado enferma, te puedo asegurar que ante un dolor la noche se hace eterna, la soledad quiere apoderarse junto con el temor de todo  tu corazón.
La noche se hace muy larga cuando estamos sufriendo.

Pero recuerdo que Jesús nunca me dejó sola y siempre su Santo Espíritu me fortaleció, aún cuando yo me sentía morir, siempre Dios me estuvo sosteniendo.

Siento en mi corazón el decirte que si estás pasando una enfermedad, o cualquier sitación difícil, que no pierdas la fe en Cristo Jesús; porque te aseguro que Él te ama tanto, pero tanto que volvería a dar su vida por vos, millones de veces.

Te invito a cerrar tus ojos allí en tu lecho de dolor, tal cual lo hacía yo; y permitirte sentir a Jesús acariciando tu corazón, fortaleciendo tu vida, hablando a tu interior, revelándote sus planes, porque Él tiene todo el poder, para revertir todo mal diagnóstico.

Para Él cada una de nosotras somos únicas, así nos diseñó Dios y desea que en este día te levantes en el nombre de Jesús.

Tengo una sola frase para terminar hoy este tema:

__"DEJATE AMAR POR JESÚS"

Salmo 34:4 Busqué a Jehová, y Él me oyó,
Y me libró de todos mis temores.

Salmo 37:39 Pero la salvación de los justos es de Jehová,
Y Él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.
37:40 Jehová los ayudará y los librará;
Los libertará de los impíos, y los salvará,
Por cuanto en Él esperaron.

San Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna


Con cariño: Tere.