miércoles, 4 de abril de 2012

¿QUERÉS VER DÍAS BUENOS?

Esta mañana como cada día, tuve mi momento a solas con Dios y como siempre te cuento, tomé mi Biblia, mi lista ya gigante de oración, debido a todas las peticiones que me envían, gracias a Dios, preparé mi mate y pasé un hermoso tiempo a solas con mi amado Señor. Estoy meditando sobre el libro de 1 de Pedro en el Nuevo Testamento y el texto que te comparto a continuación cautivó en especial mi atención.

Vamos a leerlo:

1 de Pedro 3:10 El que quiere amar la vida
Y ver días buenos,
Refrene su lengua de mal,
Y sus labios no hablen engaño;
3:11 Apártese del mal, y haga el bien;
Busque la paz, y sígala.
3:12 Porque los ojos del Señor están sobre los justos,
Y sus oídos atentos a sus oraciones;
Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.
3:13 ¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien?

Pienso en cuantas veces nos aferramos a la vida, como si nosotros tenemos el poder para retenerla.
Pienso en cuantas veces queriendo o sin querer, depende de cada uno, no tenemos el cuidado suficiente de escuchar lo que sale de nuestros labios.
Pienso en cuanto engaño y maldad cada vez más se manifiesta en el mundo.

Entonces reflexiono en esta maravillosa Palabra, para amar la vida y gozar de días buenos, hay que hacer la voluntad de Dios, hay que tomar la decisión personal de apartarse del mal, de vivir una vida en santidad conforme a su bendita voluntad y eso no es difícil cuando lo hemos hecho a Jesús Señor de nuestras vidas.

Saber que sus ojos están puesto sobre sus hijos y sus oídos atentos a nuestro clamor, hace que nuestro ser recobre ánimo en Él y tengamos por medio de Jesús la fortaleza suficiente para levantarnos en victoria.

No es un juego el camino de Dios, debemos tomar conciencia que Dios está atento siempre a nuestro obrar y que no aprueba para nada la maldad, el pecado y el vivir fuera de su voluntad.

Y luego en el versículo 13 nos dice: 
¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien?

Si Dios es por nosotros, entonces quién contra nosotros...nadie...verdad??

Seguir el bien, es seguir a Jesús y hacer su voluntad, es ponernos bajo su presencia y su autoridad; seguir el bien es guardarnos para Él y no vivir como la onda del mar que va para un lado y para el otro, fluctuando.

Nadie te puede dañar si has entregado tu vida a Jesús, su sangre preciosa te cubre y te libra de todo mal y es en el nombre de Jesús que toda obra de maldad, toda obra perversa de satanás tiene que huir.

Deuteronomio 30:1 Sucederá que cuando hubieren venido sobre ti todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y te arrepintieres en medio de todas las naciones adonde te hubiere arrojado Jehová tu Dios

Dios nos da la posibilidad de elegir y a la vez de hacernos cargo sobre nuestra decisión.
Él pone delante nuestro las bendiciones y las maldiciones.
Elegir a Jesús es bendición para nuestras vidas y para nuestras descendencia.
No recibir a Jesús en nuestro corazón abre puertas de maldición para nosotros y para nuestra descendencia.

Siempre tenemos el libre albedrío de elegir, el tema está en qué decisión vas a tomar hoy.

Oremos:
Padre Dios en el nombre de Jesús te pedimos perdón por nuestros pecados.
Señor amado te pedimos por cada persona que no te conoce y que vive una vida fuera de tu voluntad y de tu bendición.
Espíritu Santo te pedimos en este día que traigas convicción de pecado a cada ser humano que vive fuera de tus caminos.
Amado Dios en el nombre de Jesús intercedemos a favor de nuestra familia, nuestros vecinos, nuestros compañeros, nuestro barrio, nuestra Nación, para que en tu nombre se rompan todas cadenas que atan las vidas y puedan ser libres para recibirte, honrarte, amarte, seguirte y servirte.
Nos consagramos a Tí en este día y tomamos la decisión de hacer tu voluntad.
Amén. (Así sea)

Con cariño: Tere.


!Qué Dios te bendiga!