miércoles, 11 de abril de 2012

"HABLEMOS DE TAMAR"

Tamar: significa  palmera.
¿Sabés como actúa una palmera en el medio de una fuerte  tormenta? 
Se dobla hasta tal punto de tocar el piso, pero lo maravilloso es que no se quiebra, sino que se vuelve a levantar y queda otra vez derecha.
Invierno o verano, ella siempre está erguida, es una sobreviviente de cada tempestad.
Tamar era la hija del rey David,  (2 de Samuel  capítulo 13 ) era muy hermosa y además era virgen, su hermano Amnón obsesionado por poseerla sexualmente,  accede a un plan perverso que le ofrece su primo y amigo Jonadab. Finge estar enfermo, para que entonces su padre envié a Tamar para hacerle de comer. Como ya te debés imaginar, él la forzó y la violó, luego Amnón la aborreció y la hizo echar por su criado.

Cuando leí el libro "Mujer eres libre", no podía encontrar algo que influenciara mi vida, ya que nunca fui violada. Pero después de varios meses, el Espíritu Santo habló a mi vida y me mostró que si bien nunca había sido violada sexualmente, llevaba en mi alma el dolor de haber sido violada espiritualmente y emocionalmente.  Comencé a trabajar en esa área, dándome cuenta cuánto dolor tenía guardado en mi interior, debido a situaciones vividas hacia muchos años atrás.
Aprendí mucho de Tamar, ella pudo salir adelante, ella se dobló de dolor y humillación,  hasta tocar la tierra, pero luego se levantó.

No sé cual es tu nombre, ni  por la situación que estás atravesando, pero si fuiste violada espiritualmente, es momento de poner tu dolor en las manos de Jesús. Solo Él puede sanar tus heridas, pero vos tenés que acompañar esta sanidad con el perdón.
Si no perdonás, seguís teniendo vos el control y por consiguiente la ira  anidan en tu corazón. Las heridas para ser curadas no pueden estar tapadas, las heridas que tenés en tu alma y en tu espíritu necesitan del médico divino, necesitan de Dios.
No vale la pena vivir una vida llena de resentimientos y respirar un aire lleno de venganza y rencor.
Ahora bien, el perdonar a quien nos haya dañado, no quiere decir que otra vez nos tenemos que poner bajo su maltrato.

¡Adelante mujer fuerte y valiente, adelante mi querida Tamar, no bajes los brazos, no vale la pena seguir en la condición en qué estás!
(De mi libro: "Ahora sé quien soy" // Aún no editado)

Quiero invitarte a hacer esta oración con todo tu corazón:
Padre amado, en el nombre de Jesús, te pido perdón por todos mis pecados.
Amado Dios, en Cristo Jesús tomo la decisión de perdonar a quien o quienes me hayan dañado, a quienes hayan violado mis emociones, mi espíritu y todo mi ser.
Dame de tu sabiduría para identificar y así poder salirme de toda situación de abuso y de maltrato.
Señor necesito que la presencia del Espíritu Santo llene mi vida, necesito de tu paz, de tu perdón, de tu liberación.
Te amo y te necesito. Amén. (Así sea)

Pd: Por favor ante una situación crítica en tu vida, no dejes de pedir ayuda profesional y espiritual.

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!