domingo, 15 de abril de 2012

"MEDITANDO EN TÍ"


Estaba meditando esta mañana en la Biblia, La Palabra de Dios. Sinceramente en ella encuentro paz, amor, renuevo, fortaleza, guía, unción, liberación, y por sobre todas las cosas, me encuentro día a día con mi amado Salvador Jesús. Dependo cada día del Espíritu Santo, Él es quien me da la sabiduría para poder comprender la Palabra de Dios y me lleva a hacer su voluntad.
Amo a Dios por lo que Él es en su totalidad y no por lo qué me da.


Salmo 33:18 He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen,
Sobre los que esperan en su misericordia,
33:19 Para librar sus almas de la muerte,
Y para darles vida en tiempo de hambre.
33:20 Nuestra alma espera a Jehová;
Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.
33:21 Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón,
Porque en su santo nombre hemos confiado.
33:22 Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros,
Según esperamos en ti.

Saber que la mirada de Dios está constantemente sobre nosotros su hijos, en quienes hemos creído y recibido a Jesucristo como nuestro Salvador personal, da paz profunda a todo mi corazón.
Él liberta nuestra alma de cualquier situación de angustia, de dolor, de depresión, de muerte emocional, física y espiritual y nos da en abundancia de su vida, esa preciosa vida que nos dio Jesús al morir en la cruz por nosotros.
Decirle a mi alma, a mi interior que no se impaciente, que espere en el Dios de mi salvación, hace que mis emociones comiencen a nivelarse y que mi vida toda sea alineada con la vida preciosa de Jesús.
Sé que mi ayuda y tu ayuda, allí en dónde te encuentres, viene de Dios, por medio de su Santo Espíritu y por la obra redentora de Jesús; claro que lo sé y lo creo, por eso espero en Él y te invito a confiar y esperar en Él.
Y a pesar de cualquier situación difícil que nos toca vivir, que hoy podamos levantar nuestras manos al cielo, con un corazón rendido ante su majestad y declarar que en su Santo nombre confiamos y esperamos.

Y para finalizar, le pido a Dios en este día, en el nombre de Jesús, que el versículo 22 de este precioso Salmo 33 se cumpla en tu vida y en la mía, en tu hogar y en el mío, por eso te invito a que digamos juntos:

Salmo 33:22 Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros,
Según esperamos en ti.

Padre amado, en el nombre de Jesús, ayudanos en este día a esperar en Tí.
Te amamos con todo el corazón.
Amén. (Así sea)


!Qué Dios te bendiga!