miércoles, 25 de abril de 2012

"DURANTE LA ENFERMEDAD....LE HABLÉ A MI ALMA"

Salmo 42:5 ¿Por qué te abates, oh alma mía,
Y te turbas dentro de mí?
Espera en Dios; porque aún he de alabarle,
Salvación mía y Dios mío.

Hace unos años atrás, cuando estaba en mi lecho de dolor profundo y de muerte, debido a la enfermedad que tuve (Encefalomielítis Miálgica//Síndrome de Fatíga Cróncia); al meditar en esta palabra del libro de Salmos en el Antiguo Testamento, es como si cada letra cobraron vida dentro de mi ser.

Entendí que mi alma estaba abatida, cansada, sufrida, triste y angustiada; me habían dado cuatro años de vida y sinceramente mi físico ya estaba bastante deteriorado.
Comencé a entender que además de mi fe en Jesús como mi Salvador y sanador personal, también tenía que acompañar mi pedido de oración con mi actitud positiva a pesar de todo el sufrimiento que me rodeaba. Y así como lo hizo el Rey David en este Salmo, comencé a decirme mirándome al espejo;
__Tere levantate en el nombre de Jesús, alma mía y todo mi ser...¿por qué se abaten dentro de mí?....Tere esperá en Dios, porque aún has de alabarle en gran manera....Tere Él es tu salvación, Él es tu Dios, Jesús es tu sanador.

Si alguien está pensando que fue una oración mágica y que me levanté rapidamente y dejé atrás la enfermedad, bueno no, para nada; ya que el proceso de mi sanidad fue lento, pero les aseguro que esa oración  basada en el Salmo 42: 5 cambió mi actitud interna, esa oración me sacudió internamente; comprendí cuanto tengo que cuidar mi alma, cuanto tengo que ser cuidadosa para que mi mente, mi corazón y mi ser no se rindan ante una enfermedad, no se desanimen ante el dolor.
Pude, claro que pude, pero no con mis fuerzas, sino con las fuerzas de Jesús obrando en mi vida a través de El maravilloso y poderoso Espíritu Santo.
Pero estoy segura que Dios premió mi actitud positiva, mi necesidad urgente de salirme de ese pozo oscuro que la enfermedad me quería llevar y cautivar para no salir.

!Hay victoria y vida en Jesús, Él es nuestra fortaleza y nuestro amparo, nuestro pronto auxilio en la tribulación!!

Te invito en este día, si es que estás atravesando una difícil situación y sentís a tu alma y todo tu ser estar bajo opresión, angustia, ansiedad, temor, falta de fe o quizás estés temiendo por perder tu vida por un mal diagnóstico médico, a que hoy, le digas sí a Jesús, a que hoy le hables a tu alma y te alientes a salir de ese pozo oscuro, no te estoy diciendo que abandones la parte médica, te estoy diciendo que acompañes a la ciencia con la fe.

Levantá tus manos al cielo y decile a Dios:

Amado Dios en el nombre de Jesús, perdona mis pecados, te pido que tu Espíritu Santo me llene de su presencia y me fortalezca, necesito ser libre de todo lo que ata a mi vida y todo mi ser.
Padre amado, en el nombre de Jesús le digo hoy a mi alma; que espere en Tí, porque aún tengo mucho por alabarte y bendecirte.
Te amo y te necesito.
Amén. (Así sea)

!Qué Dios te bendiga!