martes, 24 de abril de 2012

"ANHELO LAS FUERZAS QUE LE DISTE A SARA"

**Hebreos 11:11 Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido.**

Esta mañana terminé de leer el libro de Hebreos en el Nuevo Testamento, sinceramente me alienta tanto leer sobre la fe (Hebreos 11:1); y al llegar al versículo 11 mi ser se estremeció. Pensé en Sara, ya era una mujer anciana y  humanamente era imposible que pudiera dar a luz. Pero Dios le había dado la promesa y todo lo que Dios promete cumple, lo importante es saber esperar el tiempo de Dios y no perder nuestra fe y confianza en el camino.

Pero lo que me llamó la atención es que ella recibió fuerzas de Dios para concebir y fuera de tiempo para nosotros los que vemos con los ojos naturales, Sara dio vida a otra vida, porque ella pudo ver con los ojos de la fe y así recibió lo sobrenatural, lo humanamente imposible.

Entonces mi corazón se estremeció, porque pensé en las veces que sentimos como mujeres que nuestro tiempo ya pasó, que el tiempo para concretar nuestro sueño quedó atrás.
Pienso tal vez en muchas de nosotras las cuales Dios en nuestra adolescencia, o juventud nos dio una palabra, revelándonos lo que haría con nuestras vidas, pero sin embargo pasó el tiempo y todavía nada ocurrió, humanamente hablando.

Tengo la necesidad desde lo más profundo de mi corazón, de alentarte y de alentarme.
Tengo la necesidad urgente de decirte que no bajes los brazos, que no pierdas la visión que Dios te dio, que no dejes que el enemigo, las circunstancias que te rodean o quizás una enfermedad, te roben el sueño que Dios ya puso en tu corazón y que a su tiempo, no al tuyo, ni al mío,  sino al suyo, Él llevará a cabo en tu vida.

Y así como encabecé este escrito, con el título: "Anhelo las fuerzas que le diste a Sara", quiero invitarte a que levantemos nuestros brazos y nuestro ruego al cielo, a que en el nombre de Jesús clamemos a nuestro Dios para que aumente nuestra fe, para que podamos así como lo hizo Sara, poder creer porque quien lo promete es fiel, Él no miente.
Hoy es un hermoso día para ponernos de pié por dentro, para dejar en las manos de Dios nuestras emociones tal vez alteradas, nuestra autoestima baja, nuestro ánimo caído y levantarnos en Cristo Jesús que nos fortalece (Filip. 4:13) y declarar que Dios nos dará las fuerzas para concebir y dar a luz el llamado que puso sobre nuestras vidas.
Pidamos al Espíritu Santo que nos llene de su presencia, que nos capacite para clamar y elevar a Dios esa oración justa, aquella que manifiesta nuestra fe hacia Él.

Después que terminé de leer el libro de Hebreos, le escribí a Dios, estas pocas pero profundas líneas que salieron desde mi corazón, te las comparto para que puedas declarle a Jesús todo tu amor.

Mirarte en este día.
Disfrutar de Tí.
Llenarme de tus ríos
y beber de tu fuente.
Saber que estás a mi lado
y que siempre te tendré,
hace que salte de alegría,
todo mi ser.

!Te amo Jesús!!

Salmo 63: 1-8
63:1 Dios, Dios mío eres tú;
De madrugada te buscaré;
Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela,
En tierra seca y árida donde no hay aguas,
63:2 Para ver tu poder y tu gloria,
Así como te he mirado en el santuario.
63:3 Porque mejor es tu misericordia que la vida;
Mis labios te alabarán.
63:4 Así te bendeciré en mi vida;
En tu nombre alzaré mis manos.
63:5 Como de meollo y de grosura será saciada mi alma,
Y con labios de júbilo te alabará mi boca,
63:6 Cuando me acuerde de ti en mi lecho,
Cuando medite en ti en las vigilias de la noche.
63:7 Porque has sido mi socorro,
Y así en la sombra de tus alas me regocijaré.
63:8 Está mi alma apegada a ti;
Tu diestra me ha sostenido.

No te olvides, la diestra de Dios te sostiene siempre, solamente cree, dale todo tu corazón al único Dios que vive y es real, a Jesucristo Rey de Reyes y Señor de Señores.

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!