martes, 3 de abril de 2012

"AL LEVANTAR MIS MANOS"

Anoche, mientras me estaba lavando los dientes para irme a dormir, sentí la necesidad inmensa de levantar mis manos al cielo y orarle a Dios.
Inmediatamente dejé mi cepillo de dientes, cerré mis ojos y dije:
___Espíritu Santo, te amo y te necesito.

De repente en décimas de segundos, una brisa suave y cálida envolvió mis manos, sabía que Dios estaba tocando mi vida, estaba diciéndome:
___Hijita querida aquí estoy.

Entonces todo mi ser fue conmovido, mi corazón latía fuerte y una emoción inmensa recorrió mi interior.
Y me quedé sin palabras ante su presencia, tal vez podría haberle pedido tantas peticiones que tengo en mi corazón, quizás podría haberle dicho muchas cosas hermosas  que siento por Él, pero no pude, me estremecí de tal manera, que lo único que hice fue disfrutar de su presencia, dejándo que Él transformara, renovara y acariciara mi vida.

A veces se me acercan personas y me preguntan:
__Tere...¿Cuál es la oración qué tengo qué hacer para qué Dios me escuche?
__Tere... ¿Cómo hago para sentir qué me ama, para sentir su presencia?
__Tere... ¿A Dios le interesa mis problemas cotidianos, a Él le interesa mi vida y mi corazón?
__Tere...¿Cómo cuántas veces por día debo orar y cómo debo hacerlo?

Entonces me doy cuenta que todavía no han tenido un encuentro personal con Jesús, ese encuentro que te lleva más allá que cualquier cuestionamiento, ese encuentro que rompe las estructuras internas y te permite entregarte en sus manos y dejar que te ame, te hable y te guíe.
Porque no es por una oración específica que Dios se manifiesta a nuestras vidas, no es por cómo le oramos o qué postura tengamos ante Él....lo que Dios ve es tu corazón....y en ese corazón Dios espera ver que hayas recibido a su Hijo amado Jesucristo.
Dios desea qué le recibas, que le ames, que creas en Él, que pases tiempo con Él, que vivas en santidad, que creas que te ama de tal manera que te anhela celosamente.

Entiendo que hay momentos para todo, momentos para orar, para clamar, para servirle, etc. pero muchas veces noto que personas hermosas con un corazón hermoso, no han sabido encontrar ese momento para despojarse de uno mismo, levantar los brazos, hacer silencio en su presencia y dejarse amar por este papá amoroso, que anhela pasar tiempo con sus hijos.

Te invito hoy, a que pongas tu vida a cuenta con Dios, a que le des todo tu corazón y a que puedas levantar tus manos al cielo y decirle cuánto lo amás y cuánto lo necesitás; y te aseguro que su presencia va a comenzar a tocar tu vida, su brisa suave y amorosa envolerá tu ser, su unción romperá en vos todo yugo que te ata y que  no te deja alabarle.

Te invito a comenzar este mes de abril, con una actitud de búsqueda hacia Dios, tomándote el tiempo para pasar con Él en oración y en amor.

1 de Pedro 1:8 a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso;
1:9 obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.


Cada vez que leo esta Palabra en 1 de Pedro, mi corazón se emociona profundamente y le digo a Dios:
__Esa soy yo Señor Jesús, te amo apasionadamente sin haberte visto, pero sin embargo te he sentido y quiero sentirte cada segundo de mi vida.
No necesito verte ni ver nada para creer, solamente necesito sentir tu presencia.
Te amo amor mío, te amo mi precioso Jesús.

!Qué en este día, puedas enamorarte de este fiel Jesús, puedas decirle qué lo amás aún sin haberle visto, podés decirle qué necesitás más de su presencia y de su unción sobre tu vida.... y te aseguro qué Él lo hará!!
Nunca te olvides que Dios te ama, que sos especial tesoro para Él.
Permitite disfrutar en su presencia, permitite ser amada/o por Dios.

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!