martes, 27 de marzo de 2012

¿QUIÉN SOMOS...EL COJO, PEDRO, JUAN....O TAL VEZ TODOS?

Hechos 3:1 Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración.
3:2 Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo.
3:3 Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna.
3:4 Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos.
3:5 Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo.
3:6 Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.
3:7 Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos;
3:8 y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios.
3:9 Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios.


Ayer a la noche estaba hablando con mi mamá por teléfono y ella me recordó este pasaje bíblico, en el libro de Hechos; ya que el año pasado cuando estaba muy mal de su pié, por una caída, ella le oró a Dios con esta palabra y le dijo que así como había sanado a este hombre, ella creía que también lo podía hacer en su pié....y así fue, su pié hinchado, roto y morado al extremo recibió sanidad en el acto, en el nombre de Jesús.
Mi madre es una mujer de mucha fe, es una mujer que vive en santidad, vive para Dios y su familia, es digna de imitar y escuchar...es una verdadera mujer virtuosa.


Hoy a la mañana tempranito, estuve meditando en estos pasajes bíblicos y me dí cuenta que muchas veces estoy como este hombre, esperando una limosnita, literalmente hablando, esperando que Dios se compadezca, deseando que alguien me extienda su mano.
Y luego también me ví reflejada con Pedro y Juan, sabiendo que nada tengo, pero que en el nombre de Jesús, podemos bendecir la vida de los demás, llevando a Jesucristo a los corazones y por ende que reciban no sólo salvación, sino también sanidad divina.

Es mi deseo en este día, que si estamos pasando por alguna dificultad, enfermedad, etc. que no esperemos una limosna, que no esperemos que otros vengan y hagan las cosas por nosotros; sino que extendamos nuestras manos al cielo y le digamos a Dios:
__Padre en el nombre de Jesús, creo, creo en tu salvación, en tu sanidad, en tu restauración.
Y también es mi deseo, que El Espíritu Santo de Dios nos unga, para estar en el lugar correcto, con la persona correcta que Dios desea bendecir y usarnos para que en el nombre de Jesús reciba su milagro, ese imposible que está agobiando su corazón.

Hay vida en Jesús, es momento de entregarle todo el corazón y hacerlo Señor de nuestras vidas, es momento de cumplir su voluntad, de leer su Palabra, de pasar tiempo con Él en oración. Es tiempo de dejarnos usar por el Maestro divino, nuestro amado Jesús y en su nombre, podamos extender nuestra mano a los necesitados, no con nuestras habilidades, no con nuestra sabiduría humana, no con nuestra propia opinión, sino en el nombre de Jesús, porque es en su nombre que hay poder, es en su nombre que satanás tiene que huir, es en su nombre que las cadenas que atan tu vida, tienen que caer.

Amo a este maravilloso Dios y es mi deseo que en este día, recibamos todo lo que Dios tiene preparado para nosotros y además que podamos consagrarnos en cuerpo, mente, alma y espíritu, para así vivir una vida en santidad, victoria, paz y amor por medio de aquel que nos amó y llamó, Él es ....JESÚS DE NAZARETH, EL ÚNICO Y VERDAERO DIOS!!

Luego de meditar en su palabra y orar, le dediqué estas letras, te las comparto para que puedas cerrar tus ojos y declararlas a Dios con todo tu corazón.

Alabarte y rendirte mi vida
desde lo profundo de mi corazón
es mi deseo.
Seguirte cada día
descubriendo tu majestad
es mi gran anhelo.
Postrarme ante Tí
con mi corazón rendido
y ante tu presencia.
Y declarar a los cuatro vientos
que sos mi todo, mi Dios divino
y que estoy enamorada de tu amor.
Padre gracias por darnos a tu Hijo.
Jesús te amo con mi corazón.
Espíritu Santo lléname de Tí hoy.


Desde mi corazón te deseo qué tengas un día hermoso, bendecido, lleno de amor y paz, en Cristo Jesús.
No te olvides nunca que para Jesús sos especial tesoro, que sus ojos están sobre tu vida, que sus oídos están atentos a tu clamor.
No dejes que nada ni nadie, te haga creer que no valés, porque Jesús pagó un alto precio por vos, Él dio su vida en la cruz, para que vos tengas vida eterna a través de Él.
Con cariño: Tere.


!Qué Dios te bendiga!