miércoles, 7 de marzo de 2012

¿DÉBIL O FUERTE?

2 de Corintios 12:10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Ayer estuve leyendo este pasaje en 2 de Corintios y sinceramente esta palabra dio vueltas en mi corazón durante todo el día.
Pensé en cuantas veces me creí fuerte para atravesar una determinada situación y sin embargo terminaba agotada y frustrada.
A lo largo de estos años he aprendido y entendido por medio del Espíritu Santo obrando en mi vida, que mi fortaleza proviene de Jesucristo quien pagó un alto precio para que tenga vida y la tenga en abundancia en todas las áreas de mi vida y en su debida voluntad.

Como ya compartí varias veces en esta página, muchas veces viví Filipenses 4:13
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece... pero en vez de creer que Jesús me fortalecía lo vivía como si yo tenía que esforzarme hasta lo máximo para vivir en victoria.
Hasta que un día aprendí a entregarle a Dios en el nombre de Jesús y con la ayuda incondicional del Espíritu Santo, cada área de mi vida que yo tenía el control y que me quitaban la paz.

1 de Pedro 5:6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte cuando fuere tiempo;
5:7 echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.

Debemos reconocer que sólo Dios tiene poder para cambiar nuestras vidas y no nosotras mismas, humillarnos en oración ante su presencia dándole el control total de todo nuestro ser hace que la mano de Dios por medio de nuestra fe en Jesús, sea activada.
Fuí echando una a una todas mis ansiedades en sus manos y comencé a confiar más que nunca que Él tiene cuidado de mí y mi familia.
Actualmente cada vez que atravieso un momento difícil comienzo a poner 1 de Pedro en práctica, porque no quiero que nada, pero nada, me robe la paz que tengo a través de Jesús.

¿Qué es ser débil según 2 de Corintios 12:10?

No nos está hablando de agachar la cabeza y soportar malos tratos, no nos está hablando de debilidad física, no nos está hablando de vivir en derrota.
Nos está enseñando que en medio de cualquier situación adversa en dónde todo nuestro ser baja sus defensas, debemos reconocer nuestra debilidad humana para solucionar nuestros problemas y recurrir a Dios reconociendo que sólo Él tiene poder para transformar nuestras vidas y llevarnos por medio de Jesús a un crecimiento espiritual aún mayor por medio de la prueba que nos acontece.

Con Dios siempre se avanza, siempre se crece, Él no hace acepción de personas, pero sí pide de nosotras que le entreguemos nuestro corazón y nuestra vida a Jesús, porque Él es el único camino para llegar al Padre. (San Juan 14:6)

Para reflexionar:
¿Te sentís cansada, débil y sin fuerzas?
ó tal vez...
¿Te sentís poderosa ante la situación qué estás vivieno siendo así qué no necesitás de Dios?
¿Está tu mente y tu físico cargados de ansiedades y no sabés cómo despojarte de tanto peso?
¿Aceptaste a Jesús cómo tu Salvador y Señor de tu vida?

Te invito a que tomes una a una estas preguntas, que trabajes en ellas para revertir tu situación y que comiences este día poniéndote de pié por dentro, sabiendo que para Dios sos especial tesoro, sos la niña de sus ojos.

Cariños: Tere.


!Qué Dios te bendiga!