miércoles, 21 de marzo de 2012

"CREER Y DISFRUTAR....PARECE DIFÍCIL, PERO NO IMPOSIBLE"


Nunca voy a olvidar ese día, en el que Dios puso en mi corazón estas dos palabras:
!CREER Y DISFRUTAR!!
San Juan 11:40 Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
Palabras que parecen tan sencillas cuando está todo bien en nuestras vidas, pero sin embargo pueden llegar hasta asustarnos cuando estamos atravesando momentos difíciles, como por ejemplo una enfermedad.

Luego este texto comenzó a dar vueltas en mi cabeza:
Salmo 37:4 Deléitate asimismo en Jehová,
Y Él te concederá las peticiones de tu corazón.
37:5 Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en Él; y Él hará.

Y me dije:
__Tere, Dios te está hablando, fijáte, tenés por un lado que debés creer y seguido a ese creer, debés disfrutar, debés deleitarte en Dios.

Parece tan fácil decirlo cuando no te duele nada, pero cuando no podés ni siquiera dar un paso por los dolores agobiantes que tenés y cuando tu cabeza y tu cerebro parecen explotar, ahí la cosa cambia.

Pero en ningún lado de la Biblia dice que según la gravedad de tu problema estás excusada a no creer tanto, así que me tomé bien fuerte de todo lo que Dios me había hablado y junto con mi compañero de batalla, mi amoroso y poderoso Espíritu Santo, comenzamos a trabajar.

Levantar mis manos al cielo en actitud de rendirme a Dios, dejar en sus manos renunciando a cada dolor, a cada emoción que me alteraba cada día, pidiendo perdón por mi incredulidad, ya que muchas veces veía a la enfermedad que estaba atravesando como si fuera un enorme gigante, comenzando a pedirle a Dios que me llenara de su Unción, de su Presencia, de la virtud sanadora de mi precioso y amado Jesús, fueron cobrando vida en mí cada día.

Entonces, la enfermedad fue quedando desplazada en mi interior, me puse de pié por dentro creyendo que pronto llegaría el día de mi milagro, me comencé a deleitar en Dios, y así podría seguir contando una lista interminable.

Jesús tiene todo el poder para sanarnos, libertarnos, salvarnos, restaurar a nuestra familia, etc. y nosotras debemos creer en Él, sabiendo que sus oídos están atentos a nuestro clamor y por ende no desanimarnos, sino confiar, creer y disfrutar su compañía y su infinito amor.

Dejá que Dios te sorprenda hoy, dejá tu vida en sus manos, dejá ese imposible que te está ahogando el alma, en la presencia de Dios y pedile a Él con todo tu corazón que te ayude a creer, a disfrutar y a deleitarte en su presencia a pesar de cualquier circunstancia adversa.

Quiero regalarte este texto bíblico para que lo declares para vos y para tu familia:

1 de Samuel 26:25 ....... Bendito eres tú, hijo mío David; sin duda emprenderás tú cosas grandes, y prevalecerás.......

Después de leer este texto, puse el nombre de mis hijos y declaré que son benditos en Cristo Jesús, que emprenderán en Cristo Jesús cosas grandes para la gloria de Dios y que prevalecerán en sus caminos.

Te invito a que coloques tu nombre y el de tu familia y declares vida en ellos y en vos a través de la Bendita Palabra de Dios, La Santa Biblia y de Cristo Jesús.
Dejá que El Espíritu Santo te guíe, te revele el plan de Dios para vos y para los tuyos.
Y permitile a Dios gobernar en tu corazón, porque no hay mejor lugar para nosotras que estar escondidas en la palma de su mano.

Quiero compartirte que ayer comencé a estudiar la carrera de Counseling, con un grupo de profesores y compañeros maravillosos; y en un momento durante la clase, la emoción inundó mi corazón, ya que sólo Dios pudo hacer que yo esté allí, ya que mi cerebro estaba tan enfermo y ahora estoy para su gloria emprendiendo un nuevo desafío que por supuesto he puesto en sus manos.
No te desanimes, si Dios me sanó a mí, lo mismo va a hacer en vos, porque Él no hace acepción de personas, el tema está en rendir nuestras vidas bajo su voluntad y aprender a esperar sus tiempos, porque Él tiene todo bajo control.


Te envío cariños, qué Dios bendiga esta primavera y este otoño, depende en dónde estemos, qué su favor te inunde, qué su misericordia te acompañe y qué la preciosa sangre de Jesús te cubra en este día y siempre.
Desde mi corazón al tuyo: Tere.