lunes, 12 de marzo de 2012

¿CÓMO PENSÁS OLER ESTA SEMANA....A OLOR FRAGANTE TAL VEZ?

Esta mañana estaba teniendo mi momento con Dios, tomé mi Biblia como cada mañana bien temprano, me preparé mi mate y me senté a meditar y a orar, como cada día.
Estoy meditando sobre el libro de Efesios en el Nuevo Testamento, cada capítulo me abre el entendimiento y me lleva a enamorarme más de mi amado Jesús.
Hoy me voy a detener en el capítulo 5:1-2, vamos a leerlo:




Efesios 5:1 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.
5:2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.


En lo personal trato de evaluar a la luz de la Palabra de Dios y por medio del Espíritu Santo, en cómo está mi vida; trato de ser cuidadosa en cómo los demás ven mi vida espiritualmente, obviamente que no puedo descuidar el área emocional, físico, etc.
Pero hoy me quiero detener en cuánto a nuestra vida espiritual.
Para ser hijo de Dios, debemos recibir a Jesús en nuestro corazón y por medio de Él recibir vida eterna y ser así hijos de Nuestro Amado Padre Celestial.
Tengo que conocer lo que dice la Biblia, tengo que saber lo que Dios tiene para mí y lo que espera de mí, en ella voy a encontrar el manual para mi alma y además debo tener una relación personal con el Espíritu Santo, quien es el que me lleva a toda verdad, el que me da discernimiento, el que me transmite desde el corazón de Dios el plan que Él tiene para mi vida.
Y luego este gran desafío que nos presenta el Capítulo 5, Versículo 2, andar en amor, darnos a Dios, darnos a los demás; parece sencillo, pero no es tan fácil muchas veces; hay que morir interiormente, hay que callar muchas veces, hay que negarse a uno mismo y todas esas cosas nos duelen en la carne.
Pero gloria a Dios que en Cristo somos más que vencedores y en Él que nos fortalece lo podemos hacer.
Y por ende andando y haciendo la voluntad de Dios, buscando su presencia, leyendo su palabra, viviendo en santidad, orando, consagrándonos cada día, siendo imitadores de Cristo Jesús, nos llevará a vivir una vida en la cual vamos a destilar olor fragante ante la presencia de Dios y ante los demás.

Para reflexionar:
¿A qué está oliendo tu vida espiritual...a un aroma fragante o a un olor nauseabundo?
¿El olor qué destila tu vida hace alegrar el corazón de Dios y de los qué te rodean?
¿Qué está contaminando tu alma y tu corazón?
¿Cómo es tu manera de hablar y de conducirte?

Oremos:
Padre Dios en el nombre de Jesús, te pedimos perdón por nuestros pecados y nos consagramos a Tí en este comienzo de semana.
Padre querido, te pedimos que nos llenes de tu Santo Espíritu y qué nos ayudes en el nombre de Jesús a destilar un aroma fragante ante tu presencia y así poder ser de bendicón para los demás.
Te amamos, te necesitamos y te adoramos.
Gracias te damos por este nuevo día, te agradecemos por tu amor, por tu fidelidad constante y declaramos que en tu presencia hay plenitud de gozo.
Amén. (Así sea)


!Qué Dios te bendiga!