miércoles, 29 de febrero de 2012

¿QUÉ TE PARECE SI TE SENTÁS A MI LADO Y REFLEXIONAMOS JUNTAS...?

1 de Corintios 1:12 Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros.

Esta mañana me impactó esta palabra, terminé de leer 1 de Corintios y comencé con 2 de Corintios y cuando llegué al versículo 12 del capítulo 1, realmente me impactó el corazón.
Me puse a pensar qué testimonio nos da como individuos nuestra conciencia, ¿nos sentímos acusadas por ella, o nos sentimos en paz?
¿Realmente vivimos una vida basada en la sencillez y la sinceridad de Dios, o nuestra sabiduría humana nos gobierna y nos enorgullece?
¿Nos hemos conducido a lo largo de nuestra vida y nuestro andar cristiano con la gracia de Dios o le hemos sido indiferente?
¿Cómo está nuestra relación personal con Dios y cómo nuestra relación con nosotras mismas y con los demás?
¿Estamos viviendo para agradar a Dios?

Oremos:
Padre Dios en el nombre de Jesús te pedimos que perdones nuestros pecados y que tu Espíritu Santo nos conduzca a toda verdad y saque a luz todo lo oculto que está guardado en nuestro corazón.
Amado y precioso Dios en el nombre de Jesús te pedimos que nos ayudes a vivir bajo tu gracia, no queremos vivir con nuestra propia sabiduría humana sino que deseamos ser llenas de tu presencia y así poder bendecir a quienes nos rodean.
Señor Jesús por favor, que en este día podamos ser inundadas de tu sencillez y de tu sinceridad.
Necesitamos ser sabias y no necias, necesitamos ser de bendición, necesitamos a través tuyo encontrarnos con nosotras mismas y así poder descubrir quienes somos en Tí y los planes hermosos que tenés para nosotras.
Amado Dios un mes más que termina y te damos gracias porque tu diestra nos ha sostenido, ahora te pedimos en el nombre de tu Hijo Jesucrito, que tu paz, tu amor, tu unción, tu sabiduría, tu salud, tu templanza, tu benignidad y todo tu ser transforme nuestras vidas.
Te amamos, te necesitamos y declaramos que sos nuestro único Dios.
Amén.(Así sea).