miércoles, 15 de febrero de 2012

"NO SOMOS ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS"


Claro que no somos Alicia en el país de las maravillas....somos mujes comunes que vivimos en un mundo que no es una maravilla, pero que con el favor y la misericordia de Dios podemos cada una desde nuestro humilde lugar cambiar.
Son tiempos difíciles, parecería que la mujer tiene que ser super, tiene que sonreír todo el día, tiene que estar flaca, sin celulítis, maquillada las 24 hs. del día, no puede llorar, tiene que ocuparse de todo y cuando digo todo es todo....los chicos, el marido, los padres, los suegros, la comida, la ropa, el trabajo, el estudio, las vecinas, la iglesia, el teléfono sonando todo el tiempo, el timbre, los precios que aumentan día a día, la violencia que aumenta segundo tras segundo, los gastos, etc. etc. etc.
Suena como mucho, o suena muy drástico mi manera de presentar nuestra presión diaria que vivimos por el sólo motivo de ser mujer....pero en realidad a muchas mujeres se las han educado a que deben ser jóvenes eternamente, lindas, sin rollitos en la panza, peinadas impecables, con una sonrisa siempre, con un buen puesto de trabajo, porque sino parecería que no existís.
Entonces la mujer ama de casa, que queda todo el tiempo en cuatro paredes cuidando a sus hijos, limpiando, cocinando, etc. pareciera que no es inteligente, ni superada.
Parece que hablo injustamente, o que estoy generalizando, la verdad que ni una, ni otra, simplemente que ya me cansé de ver como se degrada a la mujer y como la mujer entra muchas veces en ese círculo.

Dios nos creó hermosas, sí hermosas, Dios nos dio talentos y dones, Dios se tomó todo su tiempo en crearnos para que ninguna fueramos iguales a la otra.
Dios es exclusivo y esa exclusividad la emplea en cada una de sus hijas.
Parecería que todo es competencia, todo es quien logra más, quien se prepara más, quien consigue más y no está mal esmerarce y superarse en la vida, porque personalmente me gusta progresar en cada área, estudiar, arreglarme, no sé, estar bien, pero me dí cuenta que muchas veces todo eso me robaba la paz interior. Todo cobraba exigencias en mí, en vez de disfrutar y ser feliz, luchaba por agradar a todo el mundo.
Y te aseguro que no es fácil salirte de un sistema así, pero poco a poco, de la mano de Dios se puede mejorar y conseguir la victoria por medio de Jesús....Él nos fortalece. (Filp: 4:13)
Lo que quiero decir es que muchas veces las mujeres viven para agradar a los demás y pierden así su esencia.

Hoy le decía a Dios:
__Señor quiero hacer tu voluntad en todas las áreas de mi vida y quiero agradarte siempre, ayudame por favor, mostrame tu voluntad para mí vida. ¿Qué querés qué haga Señor...qué te gustaría para mí?

Dios quiere que te descrubras a vos misma y que te aceptes como sos y que seas feliz en Él.

En lo personal, cuando descuido mi relación con Dios, automáticamente mi vida pierde el equilibrio, mis emociones se alteran, comienzo a lamentarme por todo lo que no hice, la culpa aflora en mi corazón, comienzo a comer de más, mi semblante decae y todo mi ser se aflije.

Pero cuando comienzo a reconocer lo que me pasa y voy a la presencia de Dios en oración, pidiéndole al Espíritu Santo que me ayude, te aseguro que mi interior comienza a dejar de lamentarse, nuevas fuerzas recorren mi ser y en Cristo Jesús mi vida vuelve a tomar sentido.

No sé por lo que estás pasando, pero te invito a ser feliz con lo que Dios te da, te invito a agradecerle a Dios por tu vida y te invito a que le entregues a Jesús cada uno de tus anhelos, porque en sus manos estás segura.

Es tiempo de relacionarnos con Dios, es momento de perdonar, de limpiar en Cristo Jesús nuestro corazón; es tiempo de dejar de mirar a los demás y de enfocarse en uno mismo, porque no podemos dar a los demás lo que no tenemos.
Debemos poder proyectarnos y llegar a la meta en Cristo Jesús.
Este día lo estamos viviendo por regalo de Dios y le pido a Él que nos ayude y nos de sabiduría de lo alto para vivirlo sabiamente, en paz, armonía y amor.

Isaías 60:1 Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.

Hoy es tu día, no intentes ser Alicia en el país de las maravillas, atrevete a ser vos misma en el lugar en que estás.

Dios va a hacer resplandecer tu vida, solamente recibí a Jesús en tu corazón, entregale a Él el control de tu ser y tu familia y te aseguro que te llevará a vivir un estilo de vida superior, por medio del poder de su amor.

Orar es hablar con Dios y hablar con Dios es sencillo, solamente cerrá la puerta de tu habitación y allí cerrá tus ojos, levantá tus manos al cielo y decile cuánto lo necesitás.

San Lucas 11:9 Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
11:10 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
11:11 ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente?
11:12 ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?
11:13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?


Cariños: Tere.



!Qué Dios te bendiga!