domingo, 26 de febrero de 2012

"ES LA HORA"


Es la hora...
De entregar el corazón a Jesús.
Es la hora...
De vivir para Él.
Es la hora...
De dejar de quejarnos.
Es la hora...
De amar y de dar.
Es la hora...
De abrazar a nuestros seres queridos.
De mirarnos al espejo y alentarnos a seguir.
De no esconder la cabeza como el avestruz.
De ser valientes en Cristo y atrevernos a ser feliz.
Es la hora...
De proclamar su Palabra.
De vivir en santidad y en oración.
Es la hora...
De perdonar y de pedir perdón.
Es la hora de amar con el corazón.

Amiga, hoy es nuestra hora, hoy Dios nos está permitiendo vivir, rodearnos de personas para que podamos transmitir de su amor y su fidelidad.
A Dios no le es ajena tu vida, ningún segundo pasa por alto ante su majestad.
!Qué importante qué es dejar en sus manos nuestro tiempo!
Dejar el pasado atrás, pero el pasado ya sanado.
Cuántas veces se esconden temas sin solucionar debajo de la alfombra, claro que no se ven, pero están allí.
Debemos poner nuestra vida a cuenta en primer lugar con Dios, luego con nosotras mismas y después con los demás.
No nos conformemos con sobrevivir, en Cristo Jesús hay vida y vida en abundancia.

San Juan 10:10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

Satanás vino a destruir nuestras vidas, nuestras familias y todo lo que emprendamos; pero al entregar nuestra vida a Jesús, tenemos la cobertura de su sangre preciosa y por ende tenemos en Él y por Él vida y en abundancia.

Te pregunto:
¿Qué te robó el enemigo?
¿Qué le permitiste qué te robe?

Para reflexionar:
No dejes pasar tiempo y dale tu corazón a Jesús, tal vez te apartaste de sus caminos, te propongo en este día que te vuelvas a reconciliar con Él.
En Jesús tenemos vida y en abundancia; esto se refiere a todas las áreas de nuestra vida; y aunque a veces nos encontramos pasando alguna prueba, eso no quiere decir que Dios nos abandona, al contrario, nos está fortaleciendo, para que crezcamos y pasemos en Él a un nivel superior en nuestras vidas.
No te desmoralices, contale a Jesús lo que te pasa, dejá que El Espíritu Santo hable a tu corazón y te muestre los planes hermosos que Dios tiene para vos y tu familia.

Cariños: Tere.


!Qué Dios te bendiga!