viernes, 24 de febrero de 2012

"ATREVETE A MIRAR POR LA VENTANA Y A PONERTE EN LA BRECHA"


Ya caía la noche...
Y de repente sentí la necesidad
de asomarme por mi ventana.
Observé la gente pasar.
Los árboles estaban quietos,
ni una hoja se les movían.
Miré al cielo y me emocioné ante tu grandeza.
Pensé en tu fidelidad, en tu amor,
y en tu constante compañía.
Pensé en la necesidad de orar por quienes no te conocían.
Saber que no estamos en este mundo por casualidad.
Sino que Dios nos diseñó con su infinito amor,
y tiene para nosotros lo mejor.
Sentí mi responsabilidad inmensa de interceder.
Por tantas vidas y familias que viven a mi alrededor.
Entonces entendí cuán importante es ponerse en la brecha.
Orar y clamar por las almas perdidas.
Cobijar a las familias en oración constante.
Y llevar en ruego imperioso para que Jesús los salve.
Ser misericordiosa, atenta y consejera.
Estar sensible ante el dolor y presentarles el amor de Dios.
A veces no entiendo cómo la gente se aburre,
viven sin saber qué hacer y a dónde ir.
Escucho a tantos cristianos quejarse todo el tiempo.
No sabiendo en qué emplear el tiempo y se quejan sin fin.
Si tan sólo entendieran que desde nuestra ventana,
podríamos extender nuestra mano y bendecir a los demás.
Sabrían que bella que es la vida,
cuando te sentís útil en las manos de Dios.
No se necesita un púlpito para servir a Cristo.
Cada uno haga lo que Dios le mandó.
Pero sí, se necesita un corazón sensible,
lleno de pasión que se ponga en la ventana
y declare en el nombre de Jesús, salvación.


Para reflexionar:
Estoy usando metafóricamente el término ventana, para poder graficar que debemos dejar de mirar todo el tiempo para adentro, a nuestras necesidades y así poder levantar nuestra mirada y ver un poco lo que nos rodea.


Te pregunto:
¿Cuánto hace qué no te asomás a tu ventana y te animás a bendecir a quienes pasan por tu vereda, a tus vecinos de enfrente, al barrendero que limpia tu calle cada día, etc.?


Ezequiel 22:30 Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.

!Qué Dios nos encuentre en la brecha orando a favor de quienes lo necesitan!

Si querés saber de manera más detallada a cerca de lo qué es ponerse en la brecha, podés buscar en mi blog, en el día: Jueves 25 de agosto del 2011.

Cariños: Tere.



!Qué Dios te bendiga!