martes, 10 de enero de 2012

"PARA HOY ELEGÍ...EL SALMO 37"

A pesar de que en Buenos Aires estamos sufriendo 40º de calor agobiante, lo más reconfortable es que la Palabra de Dios es refrescante para nuestra alma.
Elegí el Salmo 37 para compartirte hoy, la verdad es uno de mis preferidos.


37:3 Confía en Jehová, y haz el bien;
Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.
37:4 Deléitate asimismo en Jehová,
Y Él te concederá las peticiones de tu corazón.
37:5 Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en Él; y Él hará.


37:7 Guarda silencio ante Jehová, y espera en Él.
No te alteres con motivo del que prospera en su camino,
Por el hombre que hace maldades.
37:8 Deja la ira, y desecha el enojo;
No te excites en manera alguna a hacer lo malo.
37:9 Porque los malignos serán destruidos,
Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.


37:25 Joven fui, y he envejecido,
Y no he visto justo desamparado,
Ni su descendencia que mendigue pan.
37:26 En todo tiempo tiene misericordia, y presta;
Y su descendencia es para bendición.
37:27 Apártate del mal, y haz el bien,
Y vivirás para siempre.


37:39 Pero la salvación de los justos es de Jehová,
Y Él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.
37:40 Jehová los ayudará y los librará;
Los libertará de los impíos, y los salvará,
Por cuanto en Él esperaron.


Oremos:
Padre Dios en el nombre de Jesús te pedimos que perdones nuestros pecados.
Espíritu Santo te pedimos que nos llenes de tu presencia, de tu sabiduría, de tu paz y amor.
Danos amado Dios en el nombre de Jesús sabiduría de lo alto para poner en práctica esta palabra tan maravillosa del Salmo 37.
Confiamos hoy en Tí, en tu provisión para nuestras vidas en todas las áreas, ya sean espiritual, emocional, física y material.
Deseamos hacer tu voluntad, renunciamos en Cristo Jesús a todo lo que nos genera culpa, temor, depresión, falta de fe, de confianza, a todo lo que nos lleva a vivir en un estado de ansiedad.
Te amamos Dios, te necesitamos y te reconocemos como nuestro único Dios y Señor de nuestras vidas.
Bendecimos en Cristo Jesús a nuestras familias y a nuestra descendencia, declaramos y decretamos que serán para Tí, para amarate, honrarte y servirte.
En el nombre de Jesús. Amén.


!Qué Dios te bendiga!