jueves, 12 de enero de 2012

"HABLANDO POR TELÉFONO CON MI MAMÁ"

Esta mañana estaba hablando con mi mamá por teléfono y me compartió que estuvo leyendo el libro de Santiago en el Nuevo Testamento; ella se detuvo en explicarme sobre Santiago 5:17 y sinceramente Dios estaba usando su vida para hablar a mi corazón.

Santiago 5:17 Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.
5:18 Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.


Sinceramente pensé en todas las veces que sentimos cansancio y desánimo y por consiguiente no tenemos ni ganas de orar; entonces comenzamos a sentir culpa porque quien sabe qué pensará Dios de nosotras que hoy no tenemos todas las pilas puestas.
Y así sin darnos cuenta comenzamos a obrar como religiosas, nos condenamos y nos apartamos de la visión de que Dios es nuestro papá amoroso que está a nuestro lado para ayudarnos y encaminarnos.


En el versículo 17 de Santiago nos habla que Elías, este gran profeta estaba sujeto a pasiones semejantes a las nuestras; entonces entiendo que él se desanimaba, se cansaba, no sé, igual que cualquier ser humano, lo que sí estoy segura que era un hombre que vivía en santidad y ahí está la clave. Era un hombre temeroso a Dios.
Este varón de Dios oró y Dios lo escuchó, le concedió la petición de su corazón.

No sé cual es la necesidad que estás atravesando, tal vez estás orando fervientemente y sentís que tu respuesta está en camino.....pero quizás te sentís desanimada y pensás que Dios está molesto con vos, porque hoy no supiste como pedirle o entregarle todo lo que te está pasando.
Dios dio a Jesús su hijo por amor a vos y nos dejó al maravilloso Espíritu Santo que intercede por nosotras con gemidos indecibles, entonces es momento de orar y pedirle a Dios que envíe su lluvia divina y traiga vida en donde la estás necesitando.
La lluvia de bencidición de Dios siempre trae frutos a nuestras vidas, sin embargo nuestra falta de fe seca nuestra alma y nuestro espíritu.
!Qué Dios nos de sabiduría de lo alto para qué hoy podamos orar fervientemene así como lo hizo Elías!
!Qué hoy nos podamos levantar en Cristo Jesús y declarar que en Él somos más qué vencedoras!
Te envío cariños: Tere.


!Qué Dios te bendiga!