martes, 3 de enero de 2012

"EN LA ENFERMEDAD...ANALICÉ ESTA PALABRA PARA MI VIDA"

Para aquellas personas que recientemente visisitan mi página, les quiero compartir que padecí a los 30 años de edad de una enfermedad llamada Síndrome de Fatiga Crónica. (Actualmente tengo 45 años)
Estuve muy mal de salud, con pérdida parcial de la memoria, con una fatiga extrema que no me dejaba tener una vida normal y mucho menos criar a mis hijos.
Tenía febrícula, dolor de gánglios, mi cerebro en el hemisferio derecho se hinchaba y el dolor y la desesperación eran constante y horrible.
No soportaba ver la luz, por lo que vivía parte de mi día a oscura en mi habitación, no soportaba los sonidos, comencé a sufrir de pánico, me babeaba, no sé, podría compartir todos los síntomas de esta enfermedad, porque en verdad los tuve a todos.
Me habían dado cuatro años de vida, pero de los 37 a los 39 años de edad, Dios comenzó un proceso de sanidad divina en mí; fue lento, pero lo suficiente para transformar mi vida y convertirme en una nueva mujer.


Y entre todos los textos bíblicos que me acompañaron y que he compartido a lo largo de mi blog, este de Éxodo marcó mi vida.

Éxodo 15:26 y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.

Así que empezamos con el Espíritu Santo a trabajar en equipo...y comencé:

__Señor si aquí dice que si oigo tu voz atentamente y hago lo recto delante de Tí, no tengo porque estar enferma. Por favor sacá a la luz si hay algo oculto en mi corazón que no me doy cuenta porque quiero dejarlo en tus manos y ser libre.
También dice Papi querido (así le digo a Dios)que si oigo tus mandamientos y los pongo por obra y los guardo en mi corazón no me vendrá ninguna enfermedad.
Señor todo esto que dice aquí creo hacerlo, por favor en el nombre de Jesús, quiero recibir tu sanidad, porque dice que sos Jehová mi sanador.


Acostumbro a hablar con Dios, soy una mujer que tiene una relación personal con este maravilloso Dios.
Le dije al Espíritu Santo que me ayudara a analizar este texto y a evaluar mi vida porque quería ser totalmente sana.


Amigas queridas, esos dos años de los 37 a los 39 años de edad, el Espíritu Santo trabajó tanto en mi vida, me enseñó desde la sencillez, desde lo cotidiano, desde lo natural y sobrenatural.
Conocí a Jesús como nunca antes, El Espíritu Santo me alentaba y me enseñaba, porque comenzó a mostrarme que es necesario muchas veces pasar por diferentes situaciones para poder así tener un corazón sensible ante la necesidad de los demás.

Jamás Dios nos manda una enfermedad, pero sí se vale de ella para transformar nuestra vida.
A partir de mi enfermedad y luego de mi sanidad, he conocido a un montón de mujeres que sufren, que tienen miedo a morir y dejar a sus hijitos solos, como me pasó a mí y te aseguro que mi corazón se conmueve y se estremece.
Sé que como Tere no puedo hacer nada, pero como hija de Dios si dedico mi vida a Él, si me preocupo y ocupo en tener una relación personal con Jesús, si busco ser llena de su Espíritu Santo...ahí, justo ahí, sé que soy un instrumento útil en sus manos.


No sé cual es tu situación, tu problema, tu enfermedad o simplemente sentís que no valés nada; quiero decirte que Jesús pagó un alto precio por tu vida, para que tengas salvación y sanidad.
Él tiene planes para vos, Él tiene todo el poder para sacarte de cualquier pozo de desesperación.
Te animo en este día a creer en Jesús, a ponerte en sus manos, a entregarle tu corazón, a obedecer su Palabra, a buscar la llenura del Espíritu Santo sobre tu vida.


Hoy puede ser un gran día para vos, no dejes que nada te robe la bendición que Jesús tiene preparado para vos y tu familia.
No dejes de orar, porque orar es hablar con Dios, no dejes de poner a cuenta tu vida con Él, para que nada estorbe tu momento de oración.

Te regalo esta Palabra:
Éxodo 33:14 Y Él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.

No temas Dios va con vos, Él tiene descanso para tu vida.

Cariños: Tere.



!Qué Dios te bendiga!