sábado, 3 de diciembre de 2011

"Y FUE CAMBIANDO LAS LETRAS AMARGAS DE MI CORAZÓN...POR LETRAS DE VIDA Y AMOR"


Acompañame por favor...
Que tengo tanto miedo y tanto frío
Que no sé a dónde ir ni a quién llamar.
Acompañame por favor...
Y tomame bien fuerte de la mano
Que me asusta el pasado y lo que vendrá.
Acompañame por favor...
Como le digo a los míos
Que estoy muy asustada
Y tengo miedo a morir.

!Qué me pasó...cuándo me enfermé!!
!En qué me equivoqué!!
!Por qué tengo qué sufrir!!

Pero de repente me invadió la calma
Y todo mi llanto se secó en mi ser
En mis labios se dibujó una suave sonrisa
Y comencé a sentir tu brisa dentro de mí.
Supe inmediatamente que me acompañabas
Que nunca me dejaste y que sola ya no estoy
Y levanté mis brazos como tocando el cielo
Acariciando la esencia de tu poder y amor.

!Ya no estoy sola...grité a los cuatro vientos!!
!Tengo esperanza...Jesús murió por mí!!
!Tengo las fuerzas de ponerme de pié por dentro!!
!Y de su mano sé que voy a vivir!!

Ya pasó el tiempo y me encuentro sana
No me pregunten que fue lo que pasó.
Solo les digo que Jesús sanó mi vida
Se llevó mi enfermedad y mi alma restauró.
Ahora sí...hoy más que nunca
No dejaré de dar la gloria a Dios.
Porque en Jesús tengo vida eterna.
Tengo salud, paz y amor.

Padre Dios, en el nobre de Jesús, pido que tu Espíritu Santo esté tocando ahora la vida de cada persona enferma.
Amado Dios, Tú las conoces, sabés sus sufrimientos, sus dolores, sus temores y la angustia que les invade cada día.
Querido Padre amado, te pido en el nombre de Jesús, que hagas un milagro sobrenatural en cada ser.
En el nombre de Jesús. Amén.


La persona enferma tiene que cuidar mucho su vida, su interior, sus pensamientos.
Es importante sacar de nuestra mente que debemos rendirle cuenta a todo el mundo de por qué estamos así.
Tuve que vencer muchas estructuras internas que me ataban y me originaban más temor, mi único consejero, quien me ayudó siempre fue El Espíritu Santo.
Cuando nuestras defensas bajan, es más fácil que nos enfermemos.
Siempre digo que no entiendo como las personas que no creen en Dios sacan fuerzas para pasar por una situación difícil.
Por mi parte, si Jesús no me hubiera salido al encuentro sé que hoy yo no estaría viva.
Tal vez hay quienes pensarán que siempre escribo sobre Jesús, pero sinceramente cuando una persona se encuentra con este maravilloso amigo, es imposible callar, es imposible no nombrarlo, es imposible no invitar a otros que puedan experimentar de este gran amor.


Salmo 23

!Qué Dios te bendiga!