domingo, 18 de diciembre de 2011

"MI AMADO JESÚS"


Amado mío...
Pienso en Tí tanto.
Pienso en el momento que te hiciste hombre
Y viniste a la tierra a nacer por amor a mí.
Pienso en tu grandeza, en tu deidad
Pienso en tu amor y en tu fidelidad.
Recordar tu nacimiento en esta navidad
En realidad es proclamar
Que viniste al mundo para amar y salvar.
Te hiciste hombre, creciste y te fortaleciste.
Con amor guiaste a tus discípulos.
Con tu gran bondad y poder
Sanaste a los enfermos.
Y en un madero diste tu vida por amor.
Al tercer día Tú resucitaste
Derrotando a la muerte, al diablo y a la enfermedad.
Nos diste vida eterna, amor y esperanza.
Nos hiciste herederos y coherederos a través de Tí.
Por eso en esta fecha todo en mí se moviliza.
No sólo el recordar que viniste a nacer.
Sino que tu propósito fuese cumplido
Y con amor genuino te entregaste para salvación.
Hace ya veintiseis años que saliste a mi encuentro.
Me llamaste por mi nombre y me diste una nueva canción.
Hace veintiseis años que mis navidades tienen sentido.
Que te tengo por amigo y por compañero fiel.
Jesús...
Te llamo y por Tí supiro.
Jesús...
Te aclamo con todos mis sentidos.
Jesús...
Amado, fiel y verdadero.
Siempre bueno, quien a mi lado está.
Gracias Jesús, gracias amado mío.

Te pido Amado Dios en el nombre de Jesús que bendigas esta navidad, que unas las familias, que nos libres de todo mal, que tu paz y tu amor sean derramados en cada hogar, que tu Espíritu Santo nos visite, nos renueve y derrame sobre nosotros su Santa Unción.

Jesús...como siempre te digo...soy sólo tuya y por siempre y para siempre nos une este gran amor. Tere.


Te invito a leer los siguientes textos bíblicos:

San Mateo 1:23 He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo,
Y llamarás su nombre Emanuel,
que traducido es: Dios con nosotros.


San Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.


San Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.


!Qué Dios te bendiga!