sábado, 10 de diciembre de 2011

“ESTOY A TU LADO ”


TE SOSTENGO DE TU MANO SIEMPRE
Y JAMÁS TE PIENSO SOLTAR
TE ACARICIO CADA NOCHE MIENTRAS DUERMES
Y TE CONTEMPLO CADA DÍA
PORQUE SOY TU DIOS Y TU PADRE CELESTIAL.

SÉ DE TUS PENAS Y ALEGRÍAS
SÉ DE TUS LLANTOS Y RISAS
SÉ CADA UNA DE LAS PETICONES DE TU CORAZÓN
SÉ QUE ESTÁS ESPERANDO MI CONTESTACIÓN.

MI NATURALEZA ES HACER MILAGROS
ES AMAR, PERDONAR Y DAR MI UNCIÓN
MI CORAZÓN ANHELA EL TUYO
Y QUE ME DES DE TU VIDA EL CONTROL.

¿A DÓNDE HUIRÁS DE MI PRESENCIA?
¿QUIÉN PODRÁ VENIR CONTRA TI?
YO SOY EL QUE SOY.... DIOS FUERTE Y VERDADERO
EL QUE TE ACOMPAÑA CADA DÍA HASTA EL FIN.

HIJA MÍA, HIJA AMADA
VEN HOY A MÍ
TENGO DONES Y RECOMPENSAS
TENGO MILAGROS PARA TI.


Hola amigas, por lo general cuando Dios me da el honor y el privilegio de poder llevar la Palabra a un grupo de mujeres; siempre oro para que El Espíritu Santo ponga en mi corazón alguna poesía nacida desde el corazón de Dios para bendecir y alegrar el corazón de quienes están presente.

Hace unos cuantos meses atrás, llevé a una reunión de mujeres la poesía que acabé de editar y sentí publicarla hoy; tal vez haya algunas de ustedes que estén necesitando estas dulces palabras.

No te olvides el final:
"TENGO MILAGROS PARA TÍ"


Dios desea a través de su Hijo amado Jesucristo obrar sanidad en toda tu vida, familia o donde estés necesitando.
Jesús pagó el precio para nuestra salvación y para nuestra sanidad.
El Espíritu Santo desea revelarte a tu corazón el plan tan maravilloso de este amoroso Dios.


Salmo 37:4 Deléitate asimismo en Jehová,
Y Él te concederá las peticiones de tu corazón.
37:5 Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en Él; y Él hará.


Sé que resulta difícil deleitarnos en Dios en medio de una situación adversa; pero vale la pena intentarlo.
En lo personal puse muchas veces en práctica esta Palabra, aunque tenía mucha lucha
interna, declaraba que en el medio de mi situación me iba a deleitar en Jesús, le iba a dejar en sus manos mis problemas, mi enfermedad, etc; esperando en Él mi milagro.
Le encomendé a Dios con la ayuda del Espíritu Santo toda mi vida, mi familia, etc. y confié y confío cada día en Él creyendo que tiene sumo cuidado de nosotras y a su tiempo y bajo su voluntad Él obrará el milagro que estamos necesitando.

Te aliento a confiar, a no bajar los brazos, a no rendirte: porque tenemos un Dios muy grande y sin embargo a veces pareciera que son más grandes nuestras dificultades que este maravilloso Dios.
Hay que revertir esa situación, hay que creer en Dios, hay que aceptar a Jesús en el corazón.
Besos y abrazos.



!Qué Dios te bendiga!