lunes, 12 de diciembre de 2011

"EMPEZAR LA SEMANA CREYENDO...ESO SÍ ESTÁ BUENO"

Esta mañana estuve meditando en la Palabra de Dios, leí el libro de Romanos en el Nuevo Testamento, entre otros.
También me detuve en los Salmos 30 y en el 103.
Recordé la cantidad de veces que los declaré para mi vida, en los momentos cuando más enferma estaba.
A pesar de que mi cuerpo, mi mente y todo mi ser se veían muy deteriorados por el Síndrome de Fatiga Crónica, igual me tomaba bien fuerte del Espíritu Santo y declaraba estas Palabras, esperando en Cristo Jesús mi milagro:


Salmo 30:2 Jehová Dios mío,
A ti clamé, y me sanaste.
30:3 Oh Jehová, hiciste subir mi alma del Seol;
Me diste vida, para que no descendiese a la sepultura.


30:10 Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí;
Jehová, sé tú mi ayudador.
30:11 Has cambiado mi lamento en baile;
Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.
30:12 Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado.
Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.



Salmo 103:1 Bendice, alma mía, a Jehová,
Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
103:2 Bendice, alma mía, a Jehová,
Y no olvides ninguno de sus beneficios.
103:3 El es quien perdona todas tus iniquidades,
El que sana todas tus dolencias;
103:4 El que rescata del hoyo tu vida,
El que te corona de favores y misericordias;
103:5 El que sacia de bien tu boca
De modo que te rejuvenezcas como el águila.


No sé cual es tu situación, ni tu enfermedad, ni tu pena, ni tu dolor; pero Jesús sí lo sabe y no hay nadie mejor que Él para ayudarte y librarte de todo mal.
¿Sabés por qué?
Porque Jesús dio su vida por amor a vos, para que en Él y por Él tengas vida eterna y sanidad.

Te dejo en este comienzo de semana estos Salmos, para que los declares con fe, creyendo que son para vos también, sabiendo que a Dios no le es ajeno tu dolor.


Y te comparto estos textos bíblicos del Nuevo Testamento, para que los creas y los declares con todo tu corazón.

San Lucas1:37 porque nada hay imposible para Dios.

San Marcos 9:23 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.

San Juan 11:40 Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?





Padre en el Nombre de Jesús, te pedimos en este día que ayudes a nuestra incredulidad, para que así podamos creer y recibir conforme a tu voluntad, el milagro que cada uno está necesitando.

Oración para recibir a Jesús en tu corazón:
Dios en el nombre de Jesús, me arrepiento de todos mis pecados, acepto a Jesús en mi corazón como mi Salvador Personal.
Anotá mi nombre en el libro de la vida.
Espíritu Santo llename de tu presencia en este día.
Amén. (Así sea)


!Qué Dios te bendiga!