miércoles, 21 de diciembre de 2011

"AL GRAN AMOR DE MI VIDA"


Estaba meditando en la Biblia, la Palabra de Dios; cuando estas palabras que te voy a compartir a continuación salieron de mi corazón.
Son palabras de amor, de agradecimiento y de devoción hacia el único y gran amor de mi vida...su nombre es "JESÚS".


Me tomaste entre tus brazos y cuidaste de mi vida.
Me llenaste de favores y me adornaste de alegría.
Aprendí a confiar en Tí en medio de las pruebas.
Y a descansar en tu pecho cuando estaba sin fuerzas.
Muchas veces enjuagaste mis lágrimas.
Otras tantas pusiste en mis labios una sonrisa.
Y cuando me creía estar sola al instante sentía tu compañía.
¿Qué sería de mi vida sin Tí?
¿Qué sería de mi vida sin tu vida?
¿A dónde estaría hoy sin tu amor y tu guía?
!Tal vez ya no tendría más vida!
Por eso Amado Jesús quiero darte las gracias.
Por dejar tu trono y hacerte hombre.
Para luego morir por mí y salvar mi vida.
Te quiero dar las gracias y postrarme ante tu majestad.
Gracias amado mío, gracias te doy por siempre.
Mi vida es por y para Tí...
Y yo sé que tu vida es por y para mí...
Y para toda persona que hoy te invita a morar en su corazón.


Padre amado, te pido en el nombre de Jesús que en esta fecha de Navidad y siempre, cada vida pueda tener un encuentro personal con Jesucristo.
Te pido que tu paz, tu amor y tu compañía more en cada familia, trayendo restauración, amor fraternal, respeto y unión.
Espíritu Santo eres bienvenido a nuestra vida, guianos a hacer tu santa voluntad.
Te amamos.
Amén. (Así sea)


Palabra para meditar:

San Lucas 1:26 Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
1:27 a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.
1:28 Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.
1:29 Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.
1:30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.
1:31 Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.
1:32 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;
1:33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.
1:34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón.
1:35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
1:36 Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril;
1:37 porque nada hay imposible para Dios.
1:38 Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.


!Qué Dios te bendiga!