lunes, 21 de noviembre de 2011

"...YO SOY EL QUE HABLA CONTIGO..."

¿Cuántas veces cómo mujeres nos sentimos tan cansadas, solas o quizás desanimadas, mirando por nuestra ventana, esperando qué llegue la contestación, el milagro qué necesitamos o tal vez alguien qué golpee a nuestra puerta y nos solucione todo?
Como ninguna de nosotras somos super mujeres, ni super cristianas, ni la mujer maravilla, entiendo que nos pasa a todas.
Hay días que nos sentimos con todas las fuerzas, nos cargamos a nuestra familia en los hombros, oramos con fe, declaramos victoria, etc....y otros días nos sentimos tan desanimadas y deprimidas que pareciera como si todo se nos vendría encima.


Es entonces que debemos ser sabias y reaccionar ante dicha situación y entender que nuestro socorro viene de Dios que hizo los cielos y la tierra.
Nuestra ayuda viene de Jesús que pagó el precio por nosotras para que en Él y por Él tengamos victoria en nuestra vida y por supuesto vida eterna.
Es entonces cuando debemos clamar al Espíritu Santo quien intercede con gemidos indecibles a nuestro favor.


Hay algo que me gusta mucho y es hablar con el corazón, hablar sin caretas, hablar sin querer impresionar a alguien...¿Por qué?...porque entendí que todas pasamos por lo mismo, solamente que a algunas nos lleva un poco más de tiempo salir adelante y tal vez a otras no tanto.
No me gusta cuando alguien da la imágen de super cristiana, porque es como poner una barrera con los demás, en lo personal me encanta contar mis vivencias, porque siempre se glorifica Jesús, porque como Tere no tengo nada que dar, más que lo humanamente como cualquier persona; pero en Cristo Jesús ahí las cosas cambian.


Esta mañana estaba leyendo en el libro de San Juan sobre "Jesús y la mujer samaritana" y este texto impactó en mi corazón:

San Juan 4:25 Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas.
4:26 Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.


Es ahí cuando entendí la infinidad de veces que no nos damos cuenta qué Jesús está presente siempre, que nos está esperando al igual que a esta mujer, sentado allí, con toda su paciencia, dispuesto a darnos de beber su agua viva.

!Cuántas veces Jesús nos dice!:... "Yo soy hijita querida el que habla contigo"... no busques caminos alternativos, no estés siempre esperando que alguien te de una palabra, que otros oren por vos, no mires por tu ventana como esperando que otros golpeen a tu puerta trayéndote la salida, buscáme en oración, doblá tus rodillas, pasá tiempo a solas conmigo, porque Yo Soy el que te trae la victoria, la salida, el milagro que necesitás.

Amigas, que en este comienzo de semana, podamos oir la voz de Jesús hablando a nuestro corazón, que dejemos que el Espíritu Santo nos revele su plan, que nos guíe y nos capacite.
No tenemos porque estar mirando siempre por nuestra ventana, esperando que otros nos cuenten sus experiencias con Dios, que otros vengan y nos oren, que otros nos digan lo que Dios les habló y no estoy en contra de todo esto, simplemente que no podemos basar nuestra relación con Dios por la experiencia de los demás.

"Jesús es una experiencia personal, no podemos vivir con la fe de los demás y nunca te olvides que Dios no hace acepción de personas...Él tiene una vida en abundancia para vos y tu familia, pero es necesario entregarle todo el corazón, es necesario creer en Él, es necesario obedecerle, es necesario pasar tiempo con este maravilloso Dios."

Amiga, en donde te encuentres, Jesús te dice:
...."YO SOY EL QUE HABLA CONTIGO"....


!Qué Dios te bendiga!