martes, 29 de noviembre de 2011

!QUÉ SE CORRAN EN EL NOMBRE DE JESÚS!!


Hola amiga, esta mañana estaba meditando en el libro de San Marcos y morí de amor por Jesús ante sus enseñanzas.
Inmediatamente me lo imaginé sonriente, amoroso, paciente, compasivo y sabio por excelencia al hablar con sus discípulos y enseñarles esta Palabra:


San Marcos 11:22 Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.
11:23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.
11:24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.
11:25 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
11:26 Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.


Le pedí al Espíritu Santo que me hablase, que me enseñara y me revelara las palabras de Jesús; le dije al Espíritu Santo que lo quiero conocer más y quiero ser llena de Él junto con mi familia.
Dios es una fuente inagotable y yo amigas no me quiero perder nada de este maravilloso Señor.

Entendí al leer el libro de San Marcos 11 en el Nuevo Testamente, que Jesús nos invita y alienta a tener fe en Dios; ahí está una clave importante para nosotras.
Entences le pedí a Dios que derrame más fe sobre mi vida y mi hogar porque le quiero agradar y recibir lo que tiene para nosotros.
Jesús se refirió a hablarle a los montes, o sea a nuestros problemas, a nuestras dificultades, etc. nos invita a tener fe, a identificar nuestra situación, a creer, a declarar y proclamar que en Cristo Jesús vamos a ser libres, sanas, etc.
Nos alienta a no dudar, a tener una relación con Él.
Debemos de manera urgente despojarnos de toda duda, porque así como la fe es acción y nos lleva a avanzar y tomar las promesas de Dios para nuestras vidas; la duda también es acción, pero nos lleva a retroceder, a angustiarnos, a deprimirnos y a sentirnos derrotadas.
Y hay otra palabra clave y es el perdón.
Si hay falta de perdón en nuestro corazón, entonces esa falta de perdón va a ser un obstáculo para frenar nuestra bendición.
Dios nos manda a perdonar para ser perdonados.
Dios siendo Dios nos perdona a través de Jesucristo...entonces nosotras debemos perdonar porque de otra manera nos estamos poniendo superior a Dios.
No debemos menospreciar la obra redentora de Jesucristo en la cruz para perdón de nuestros pecados.



Para reflexionar:
¿Cuáles son los montes gigantes que hay en tu vida?
¿Crees qué Jesús tiene poder para sacarlos y bendecirte?
¿Te falta fe para creer en Dios....le estás pidiendo a Dios que aumente tu fe?
¿Cómo está tu vida, tu relación con Dios, tenés falta de perdón en tu corazón?


Amiga, después de meditar en esta palabra y hacer un balance de mi andar con el Señor, le pedí al Espíritu Santo que me llenara de su Presencia y te voy a regalar estas palabras que salieron de mi corazón para Jesús, porque quiero que si estás mal y tal vez no te salen ningunas palabras, pero estás deseosa de decirle algo a este maravilloso Dios, puedas tomarlas y declararlas para vos también, te las regalo, atesorá estas palabras y decíle con todo tu corazón:

"Te seguiré y te serviré mientras viva
Te declararé y te confesaré en la congregación.
Y cantaré Salmos en tu nombre
Y me llenaré de tu Santa Unción".

"Caminaré tomada de tu mano
Caminaré recostada en tu amor.
Caminaré confiada en tus ríos
Caminaré en las fuentes de tu Unción".


!Qué Dios te bendiga!